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domingo, 21 de febrero de 2016

QUÉ SIGNIFICAN LOS OVNIS PARA QUE LA GENTE NO CONFÍE EN LA CIENCIA

The Amalgamated Flying Saucer Club of America, con sede en Los Ángeles, publicó esta foto de 1963 tomada por un miembro reportandose que muestra un platillo volante. Bettman / Corbis

Qué significan los OVNIS para qué la gente no confíe en la Ciencia

La historia de la ufología muestra la compleja psicología de creencias marginales.


"He pensado  sobre todo cuanto conocemos en el caso de estos objetos y arribé a una respuesta no muy razonable. La respuesta es que estos objetos son desconocidos, definitiva y  positivamente."

Asi dijo un sargento de la U.S. Air Force en 1953, tratando de explicar a los investigadores (y, sospecho, a sí mismo), lo que había visto, de pie sobre un techo en una noche de Agosto, viendo tres bien iluminados, objetos que cambian de color pasar volando. Su declaración, que se puede leer en el Project Blue Book Archive, un sitio dedicado a apoyar la "investigación UFO seria," lleva a un malentendido fundamental de las personas que creen en OVNIs—que ellos son anti-ciencia.

En un paper reciente publicado en la Public Understanding of Science [=Comprensión Pública de la Ciencia], Greg Eghigian, un profesor asociado de historia moderna en la Penn State University, traza la historia de la ufología y su relación con la ciencia convencional, argumentando que la desconfianza entre los dos no se debía a que los ufólogos eran ignorantes acerca de la ciencia. Y su análisis sirve de lección para la comprensión de otras creencias que van contra la evidencia científica.

Tome el hombre de la Fuerza Aérea—tal vez era un ufólogo amateur, o tal vez no era más que una persona que vio algo en el cielo que no podía explicar, pero apenas parece estar escupiendo ciega, creencia irracional. Más bien, parece estar tratándose de una deducción Sherlock Holmesiana—el ha revisado el "cuanto conocemos" y está tratando de llegar a la respuesta más lógica que puede, y es que "esto era algo que nunca he visto antes o desde entonces."

Muchos ufólogos,  dice Eghigian, han tratado de seguir con sus investigaciones de manera lógica y sistemática, usualmente por uno de dos métodos. Ellos deberían o bien llegar a la forma de codificar los reportes de avistamientos de OVNIS para que pudieran ser analizados estadísticamente,  o ellos harían estudios de casos detallados.

"Estas personas estaban tratando de hacer lo que hacen los científicos," dice. "Estaban tratando de modelar e imitar todas las características de la práctica científica."

Pero desde el principio, la ciencia convencional no era acogedora a las hipótesis acerca de los OVNIs, y especialmente no que ellos podrían ser extraterrestres en origen. Cuando los primeros reportes de discos y luces extrañas en el cielo aparecieron en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, varios gobiernos colectaron y analizaron estas historias. La Central Intelligence Agency de EE.UU. teorizó que podrían ser armas extranjeras, o tal vez una histeria de masas, ("una locura de verano," dijeron las autoridades en 1952) a que pudiera ser otro tipo de amenaza a la seguridad.

Unos pocos académicos comprometidos con la cuestión OVNI (el psicólogo de la University of Colorado David Saunders se acercó con un sistema de codificación ampliamente utilizado, por ejemplo), pero no muchos. En su mayor parte, la academia vio el estudio de los OVNIs como ilegítima.

Este punto de vista se solidificó cuando una comisión sobre OVNIs de la University of Colorado publicó un reporte en 1968, escribiendo "nada ha llegado a partir del estudio de los OVNIs en los últimos 21 años que haya añadido al conocimiento científico." Después de eso, aunque no únicamente a causa de ello, la U.S. Air Force dejó de estudiar los OVNIs, y con la notable excepción de la Search for Extraterrestrial Intelligence [=Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre] (SETI), las ciencias naturales en su mayoría dejó a los extraterrestres solos, también.

Pero las ciencias humanas comenzaron a tomar un interés inicial en los 1970s (aunque había habido unos pocos estudios en décadas anteriores), no en la identificación de los objetos voladores sino en la identificación de lo que hizo que la gente crea en ellos. Pregunté a Eghigian si ha cambiado en absoluto la naturaleza de la desconfianza entre los dos grupos, que los ufólogos hayan finalmente comenzado a llamar la atención de los científicos convencionales, pero eran sus persona en lugar de sus hipótesis lo que eran los objetos de estudio.

"Es una buena pregunta para reflexionar," dice. "Sin pensarlo [=Offhand] mi instinto inicial sería decir que lo único que hizo fue reforzar un sentimiento de frustración."

"Creo que es muy interesante," añade, "que el fenómeno de hablar sobre abducción extraterrestre por lo general en realidad sólo toma forma y obtiene algún tipo de impulso en los 1970s y 1980s ... Una vez que la ciencia académica comienza a hablar sobre los creyentes como sujetos para la investigación experimental o análisis clínico que es cuando se empiezan a ver más cadenas de reportes de abducción extraterrestre, que tienden a involucrar qué? Experimentación con humanos."

Por lo tanto si bien sería un error decir que los ufólogos eran anti-ciencia, tenían un montón de razones para no confiar en los científicos y las instituciones científicas. Ser descito como delirante, y sólo interesante porque eres delirante es ciertamente frustrante. Y el "aislamiento institucional" de los ufólogos, escribe Eghigian, "sólo ha servido para reforzar su opinión de que las autoridades académicas y políticas son, en el mejor de los casos, de mente estrecha o, en el peor, que participan en un intento deliberado de ocultar información."

El secreto con que el gobierno de EE.UU. y otros condujeron sus iniciales investigaciones OVNI, aunque comprensible teniendo en cuenta sus preocupaciones de que los objetos sean una amenaza para la seguridad nacional, sólo puede haber hecho que los creyentes piensen que había algo que ocultar.

Este tipo de secreto real, intencional es probable raro, pero hay un montón de barreras a la comprensión de lo que el modo de pensar correcto (o incorrecto) pudiera leer como sospechoso. Por un lado, muchas revistas académicas no son de acceso abierto, por lo que el lego investigando en Google probablemente no sería capaz de leer los estudios científicos por sí mismos. E incluso si pudieran, los métodos estadísticos y la jerga científica utilizada en sus escritos podría ser difícil de analizar [= parse].

Por ejemplo, "en las ciencias naturales, la manera en que se instruye es básicamente a través de las matemáticas, y formas de las matemáticas que son absolutamente inaccesibles para la vasta mayoría de nosotros," dice Eghigian. "Eso es, creo, relativamente natural. Tal vez es francamente inevitable. Pero, para el público general, esa impenetrabilidad de ser capaz de saber cómo mirar debajo de la cubierta—eso crea problemas. Aquello a nosotros los académicos puede no parecer secreto, pero para otros parece como que tenemos nuestro propio lenguaje secreto."

Y luego está el hecho de que si se le preguntara a un científico acerca de los OVNIs, o si las vacunas son seguras, o cómo explicar un caso de aparente telepatía, lo más probable es que habría de "considerar profesionalmente tonto incluso participar en esto," dice.

No es que los científicos deben estar bajo ninguna obligación de reconsiderar ideas que un montón de estudios ya han encontrado sin evidencia que la soportara. Pero si personas legas son ocasionalmente culpables de no confiar en los científicos, también son los científicos culpables de no confiar en las personas legas. El interés en los OVNIs ha estado en declive desde los 1990s, una vez que terminó la Guerra Fría y sus ansiedades concomitantes sobre armas nucleares y vigilancia se desvaneció un poco. Pero la historia de la ufología ofrece alguna mirada en la naturaleza de esta desconfianza mutua, que podría tener implicaciones para otras formas de desconfianza en la ciencia convencional.

"La mayoría de los ufólogos han sido especialmente sensibles al hecho de que el cinismo científico hacia ellos parece apuntar a una asimetría jerárquica en el trabajo," escribe Eghigian.

Las personas con cualquier tipo de creencias no soportadas científicamente—anti-vacunas, denegadores del cambio climático, creyentes en el ESP—pueden sentir que no están siendo escuchadas, que sus preocupaciones no se están abordando. Los científicos pueden sentir que sus preocupaciones no merecen ser tratados, que dar alguna atención a estas ideas incorrectas les da demasiada legitimidad. Por lo que la confianza entre la ciencia y el público puede cuajar en algunos lugares.

Como mi colega Emma Green señaló inteligentemente en su reciente artículo sobre los anti-vacunas, la desconfianza en la ciencia puede venir de "el poder monolítico de la ciencia como fuente de autoridad cultural," para decir lo que es digno y lo que no es digno de atención, lo es así y lo que no es así, lo que está correcto y qué está equivocado. La ciencia es la mejor herramienta que tenemos para hacer este tipo de juicios, pero es sólo una herramienta. No es un conjunto de hechos que estan sellados "verdaderos" por toda la eternidad. Los nuevos descubrimientos pueden anular los antiguos—siempre está la posibilidad de que podamos aprender algo nuevo, y eso lo cambie todo. Es al menos concebible que algún día podría haber buena evidencia para las creencias de allí fuera, como esas que los extraterrestres están visitando, o han visitado, la Tierra—incluso aunque no hay tal evidencia hoy.

De acuerdo con un reporte Pew de 2015, el 84 por ciento de los científicos reporta como un problema mayor que el "público no sabe mucho acerca de la ciencia." Eso puede ser cierto, (aunque otra encuesta Pew de 2015 encontró que estadounidenses lo hicieron bastante bien en una prueba de conceptos científicos básicos). Pero también es posible que algunos ufólogos y otros que desconfían de la ciencia convencional lo entiendan, sólo están esperando que esta eventualmente confirme lo que ya creen.

Nota Traducción castellana de Andrés Salvador (Sujeta a revisión). Las notas entre corchetes son del traductor.

Fuente Texto original: Julie Beck, What UFOs Mean for Why People Don't Trust Science, theatlantic.com, Feb 18, 2016 - Trad. cast. de Andrés Salvador

http://www.theatlantic.com/science/archive/2016/02/what-ufos-mean-for-why-people-dont-trust-science/463386/

martes, 13 de octubre de 2015

LOS EXTRATERRESTRES DE KELLY-HOPKINSVILLE ... Y LA CIA

Texto original: Nick Redfern, The Kelly-Hopkinsville Aliens … and the CIA, mysteriousuniverse.org,  October 8, 2015 - Trad. cast. de Andrés Salvador
Crédito: mysteriousuniverse.org

Los extraterrestres de Kelly-Hopkinsville  ... y la CIA


En un nuevo artículo en su blog UFO Conjecture(s), titulado "Agosto 21, 1955 el evento OVNI de Hopkinsville (y algo más)," Rich Reynolds dice lo siguiente: "Mi amigo de Facebook Greg Newkirk está obsesionado con el alegado encuentro de la familia Sutton de 1955 en Hopkinsville, Kentucky con criaturas ostensiblemente de un aterrizaje o accidente OVNI. El evento fascinante y ‘auténtico’, de acuerdo a muchos aficionados a los OVNIs, se da una entrada de Wikipedia que abre así."

Rich ofrece el siguiente extracto de la página pertinente de Wikipedia: "El encuentro Kelly-Hopkinsville, también conocido como el Hopkinsville Goblins Case [=Caso de los duendes de Hopkinsville], y el menos extendido Kelly Green Men Case [=Caso del Hombre Verde de Kelly], fue una serie de incidentes de alegados encuentros cercanos con supuestos seres extraterrestres. Estos fueron reportados en 1955, el más famoso y bien publicitado de las cuales se centró en una granja rural, que en ese tiempo pertenecía a la familia Sutton, que se encuentra entre la aldea de Kelly y la pequeña ciudad de Hopkinsville, ambas en Christian County, Kentucky, Estados Unidos.

"Miembros de dos familias en la casa de campo reportaron haber visto criaturas no identificables. Otros testigos atestiguaban luces en el cielo y sonidos extraños. Los eventos son considerados por los UFOlogos como uno de los casos más significativos y bien documentados en la historia de los incidentes de OVNIs, y es un favorito para el estudio en la ufología. UFOlogos han afirmado que fue investigado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, aunque evidencia de una investigación ha sido encontrada."

Duendes de Hopkinsville - Crédito: mysteriousuniverse.org

En cuanto al extenso artículo de Greg Newkirk al que Rich se refiere, usted lo puede encontrar en Week In Weird, comienza como sigue. En propias palabras de Greg: "En Junio de 2012, fui contactado por un hombre asustado que afirmaba que un grupo de pequeñas criaturas de tres dedos estaban emergiendo de un pozo de mina y aterrorizando su hogar rural de Kentucky. Después de enviarnos evidencias fotográficas de las criaturas y pedirnos investigar el caso, el eventualmente huyó de su propiedad. La apariencia de las criaturas tenía un asombroso parecido a un caso bien documentado de 1955, durante el cual una casa de campo en Hopkinsville, Kentucky fue sitiada por 'duendes' del espacio exterior en un encuentro que vino como siendo uno de las más creíbles, y bien documentados casos de contacto extraterrestre."

A través de los años mucho ha sido escrito sobre la materia de las extrañas, pequeñas criaturas que causaron tanto caos y terror allá por 1955. Hay, sin embargo, un aspecto de la historia que ha sido pasada por alto en gran medida. Es un aspecto que une a no otra que la CIA al controvertido caso. La historia aparece en las páginas del libro de H.P. Albarelli, Jr., A Terrible Mistake [=Un error terrible]. Su subtítulo: The Murder of Frank Olson and the CIA’s Secret Cold War Experiments [=El asesinato de Frank Olson y los experimentos secretos de la Guerra Fría de la CIA]. Un gran libro, que pasa en exceso de 800 páginas y fue publicado en 2009.

Frank R. Olson - bioquímico del ejército
Crédito: mysteriousuniverse.org

El libro obviamente se enfoca principalmente en la aun controversial muerte del bioquímico del Ejército Frank Olson. Él "cayó" a su muerte desde una ventana de la habitación de un hotel de la Ciudad de Nueva York en noviembre de 1953. Es intrigante notar, sin embargo, que el libro de Albarelli incluye datos sobre varios casos OVNIs que pueden haber tenido vínculos con la operación de "control mental"/MKUltra [=MKUltra/”mind-control”], como la abducción de Betty y Barney Hill de 1961, y el incidente Hickson-Parker en Pascagoula, Mississippi, en 1973. Todo lo cual nos lleva de nuevo a la controversia Kelly-Hopkinsville.

El libro de Albarelli revela que en algún punto a principios de 1956, la CIA le pidió a cierto individuo el "investigar discretamente eventos que rodean un objeto aéreo-no identificado y fenómenos relacionados presenciados en los cielos y en la tierra en Kentucky." Albarelli confirma que el caso descrito era el asunto Kelly-Hopkinsville. En cuanto a que cierto individuo fue encargado con la investigación del caso para la CIA, este era un hombre llamado John Mullholland.

En caso de que usted no sepa, Mulholland era todo un personaje. Nacido en 1898, él era un mago muy hábil y el autor de un número de libros, entre ellos The Magic and Magicians of the World, The Early Magic Shows, y The Magical Mind – Key to Successful Communication. Luego hubo The Official CIA Manual of Trickery and Deception [=El manual oficial de la CIA de treta y engaño] de Mulholland. Sí, usted leyó eso correcto. Durante más de veinte años, Mulholland corrió la revista The Sphinx. Esta fue publicada por primera vez en 1902 y llegó a su fin en 1953, cuando Mulholland anunció la revista iba a cerrar debido a su mala salud. Es cierto, Mulholland no estaba en buena forma (problemas de estómago y úlceras le plagaban), pero la verdadera razón era que le habían ofrecido una secreta, posición de prestigio con la CIA. Era una oferta que Mulholland no rechazaría.

Crédito: mysteriousuniverse.org

Su manual sobre treta y engaño ya está disponible para ver todos y cada uno, como la siguiente nota publicitaria de una edición publicada del manual deja claro: "Una vez un manual de entrenamiento  top-secret para los agentes de campo de la CIA a principios de la Era de la Guerra Fría de los 1950, The Official CIA Manual of Trickery and Deception ya está disponible para el público en general. Un artefacto histórico asombroso, este revelador manual ofrece instrucciones paso a paso a operativos de inteligencia encubiertos en todo tipo de habilidades de manos y tretas diseñadas para frustrar al enemigo Comunista. Parte del infame MK-ULTRA de la Compañia [CIA]—programa de investigación del control mental e interrogatorio químico—este legendario documento secreto de la Sociedad, la idea original [=brainchild] de John Mulholland, entonces mago más famoso de América, se creía perdido para siempre. Pero gracias al antiguo creador de artilugios [=gadgeteer] de la CIA Bob Wallace y al renombrado historiador del espionaje Keith Melton, The Official CIA Manual of Trickery and Deception está ahora disponible para todo el mundo, espias y civiles por igual."

Hay que destacar que aunque el libro de Albarelli incluye alrededor de una página y media sobre la controversia Kelly-Hopkinsville, señala que hasta el momento no conocemos el resultado de la investigación de Mulholland del misterio, y si algún reporte o documentación existe. Sin embargo, dado el nuevo interés en - y comentar sobre - el caso, tal vez es hora de que alguien haga un poco de trabajo de detective y cave más profundo en este asunto de los Duendes Kelly-Hopkinsville, la CIA, y el mago-vuelto-"agente-secreto" John Mulholland. Tal vez algo interesante saldrá a la superficie.

Nota Traducción castellana de Andrés Salvador (Sujeta a revisión). Las notas entre corchetes son del traductor.

Fuente Nick Redfern, The Kelly-Hopkinsville Aliens … and the CIA, mysteriousuniverse.org,  October 8, 2015 - Trad. cast. de Andrés Salvador