domingo, 29 de julio de 2018

Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre

Texto original: Kenneth Chang y Dennis Overbye, Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre, nytimes.com, 26 de julio de 2018 
Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre

Por Kenneth Chang y Dennis Overbye

Ilustración artística de la astronave de la
Agencia Espacial Europea en busca
de agua líquida en Martes
 Credit ESA/INAF/Davide Coero Borga
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Por primera vez los científicos han descubierto un cuerpo de agua grande debajo de una capa de hielo en Marte. Dado que el agua es clave para la vida, el hallazgo ofrece un lugar nuevo y emocionante para buscar formas de vida fuera de la Tierra.

Científicos italianos que trabajan en la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea anunciaron que en la zona del polo sur marciano fue detectado un estanque líquido subterráneo de unos 20 kilómetros de diámetro —a diferencia de algunos puntos húmedos aislados avistados en el pasado— con ayuda de los radares de una sonda.

“Allí está el agua”, dijo Enrico Flamini, científico jefe de la Agencia Espacial Italiana durante la investigación, en una conferencia de prensa.

“Es líquida y es salada y está en contacto con rocas”, añadió. “Están todos los ingredientes para creer que puede haber vida o que se puede mantener si es que alguna vez existió vida en Marte”.

El cuerpo de agua parece ser similar a lagos subterráneos encontrados en la Tierra en Groenlandia y la Antártida. En las aguas gélidas y oscuras de estos lagos hay vida microbiana. El hielo en Marte también protegería al lago marciano de la radiación dañina que bombardea la superficie del planeta.

Durante años, “busca el agua” ha sido el mantra de la NASA y de la búsqueda de vida extraterrestre en general. Sin ella no puede haber vida como la conocemos. En los últimos años, esto ha llevado a la agencia especial a pensar en mandar sondas robóticas a las lunas de Júpiter o Saturno donde se sabe que existen océanos salados debajo de capas delgadas de hielo y donde los astrobiólogos creen que podría haber microbios o criaturas más complejas.

Marte ha sido uno de los sitios favoritos para imaginarse la vida extraterrestre debido a su cercanía con la Tierra: a finales de julio se encontrará en su punto más cercano de nuestro planeta en quince años, a unos 57 millones de kilómetros de distancia.

Aquelllas primeras ilusiones de ciencia ficción se desvanecieron cuando las primeras imágenes revelaron una superficie seca y con cráteres, un planeta aparentemente muerto. Sin embargo, mientras más se conoce de ese planeta más parece que sí tuvo un pasado con presencia de agua y posiblemente con vida. Sobre la superficie hay antiguos cañones, playas, cuencas oceánicas y volcanes gigantes cuyas erupciones posiblemente hayan avivado el planeta. Uno de los mayores misterios medioambientales de nuestros tiempos es qué le sucedió, y cómo, a esos cuerpos de agua.

Si la vida efectivamente surgió en esas condiciones primigenias, es posible se haya trasladado debajo de la superficie a medida que esta se enfriaba y resecaba. Y si Marte alguna vez estuvo repleta de líquidos, ¿estuvo repleta también de vida? Si los astronautas alguna vez caminan por las zonas arenosas, ¿estarán caminando sobre fósiles?

Una vista hacia el polo sur marciano con marcas
de colores sobre la zona donde se cree que
 se encuentra el estanque Credit Centro Científico
 de Astrogeología del USGS de la
Universidad Estatal de Arizona, INAF
Por ahora, los nuevos hallazgos no son suficientes para responder ese tipo de preguntas. “Podemos hacer conjeturas sobre cuáles son las condiciones y si estas fueron favorables”, dijo Flamini, pero “no decir mucho más”.

Roberto Orosei, coinvestigador en el instrumento de radar y el principal autor del estudio publicado el 25 de julio en la revista Science, dijo que no fue posible medir el grosor del lago pero que tendría que ser por lo menos de 900 metros para que los pulsos del radar rebotaran.

Según sus estimaciones podría contener unos cien millones de metros cúbicos de agua.

El instrumento MARSIS (Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionosphere Sounding, en inglés) fue desarrollado y construido por los italianos para la misión europea y entró en la órbita marciana en diciembre de 2003. Una vez en funcionamiento envió datos inconsistentes e inciertos desde la región polar. Pero los científicos encontraron cómo reenviar la información hacia la Tierra y esta reveló que había reflejos en una zona triangular que fue sobrevolada varias veces por el instrumento. En el área de los reflejos, según modelos informáticos, las temperaturas rondan los -66 grados Celsius; dado que el agua es líquida a pesar de esa temperatura, lo más probable es que esté llena de sales.

Orosei dijo que los científicos buscaron posibles explicaciones alternativas que pudieran descartar que se trata de un lago, como hielo de dióxido de carbono, pero que eso no coincide con las observaciones del radar como sí lo hacen mediciones de los lagos subglaciales de Groenlandia o Antártida.

John Priscu, profesor de Ecología de la Universidad Estatal de Montana, estudia la biología antártica, donde la superficie es infértil pero lo que hay debajo sí es acogedor. Cuando Priscu y su equipo excavaron hacia un lago subglacial hace unos años encontraron microbios allí.

Priscu dijo que si es posible excavar un kilómetro debajo de Marte hacia el lago recién descubierto, seguramente allí también habrá vida. “He estudiado la vida glacial durante 35 años”, dijo, “y la hemos encontrado en lugares donde no debería existir según el modo en que pensábamos en la vida. Pero eso está cambiando”.

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Kenneth Chang y Dennis Overbye, Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre, nytimes.com, 26 de julio de 2018

https://www.nytimes.com/es/2018/07/26/agua-marte-vida/

domingo, 22 de julio de 2018

La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre

Texto original: Magda Tagtachian, La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre, clarin.com, 19/07/2018
Personaje

La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre

Nathalie Cabrol, una francesa que trabaja para la NASA, busca en la cordillera claves de un enigma universal.

Nathalie Cabrol, en acción. La astrobióloga toma muestras de las lagunas de los Andes chilenos y bolivianos.

En su oficina cuelgan dos fotos enmarcadas, en apariencia, idénticas. En las dos impacta un paisaje desértico. La tierra roja. Muy árida. Rugosa. Y un par de elevaciones importantes. La imagen de la derecha pertenece al volcán Acamarachi, en los Andes chilenos. La de la izquierda es de Marte. La foto del volcán la tomó la astrobióloga Nathalie Cabrol, en una de sus últimas expediciones para la NASA. La de la derecha, la captó un robot de la Exploración Rover, en otra expedición, para la NASA.

Alta, espigada y físico de deportista, Nathalie habla inglés con acento francés. Tiene 54 años, nació en las afueras de París y desde hace más de dos décadas vive en Estados Unidos, adonde llegó con una beca de la NASA. Hoy dirige el Centro Carl Sagan para el estudio de vida en el Universo, y es la primera mujer en la historia de la institución en ocupar este cargo. El SETI, fundado en 1984 por el astrónomo y astrofísico americano Carl Sagan, tiene sus oficinas en Mountain View, a una hora en auto de San Francisco. Aquí, en un ambiente de concentración donde no vuela una mosca, trabajan unos 130 científicos. Investigan rodeados de maquetas de telescopios, fotos sistema solar y de galaxias y estrellas tan bellas como lejanas.

Cabrol en la sede del SETI, el programa de búsqueda de vida extraterrestre.

Hace poco más de un año, Nathalie estuvo en los Andes chilenos. Sus ojos se encienden cuando cuenta cómo trepó el volcán Acamarachi, a casi 6 mil metros de altura. Hizo cumbre, se calzó su traje de buzo y se sumergió en la laguna que se forma en el cráter. Se bancó la escasez de oxígeno y extrajo unas cuantas muestras del cauce, a 4 °C. Con esos elementos, Nathalie salió a la superficie feliz. Son datos que procesará para entender cómo pudo ser la vida en Marte, hace millones de años.

¿Cómo terminó en los Andes para relacionarlo con la vida en Marte?

En los ’90 resonaba la idea de que, en el pasado, habían existido lagunas en Marte. Ahora son lagunas secas. Eso hizo preguntarme cómo explorar aquellos terrenos, sin tener que ir hasta Marte. Me seleccionaron para la Exploración Rover, que mandó sondas al planeta rojo, y de la cual aún soy miembro. Con un grupo de científicos investigamos si Marte era habitable. Si hubo vida ahí y cómo lo reconoceríamos hoy. Una Navidad fui a Francia de visita, y mi papá –que sabía que me gustan los documentales– puso en la TV un video del explorador Nicolas Hulot (ahora ministro de Transición Ecológica y Solidaria en Francia). Mostraba a Hulot en pleno cruce del desierto de Atacama. Escalaba el volcán Licancabur, en los Andes, límite de Bolivia y Chile. El Licancabur contiene, en su cráter, uno de los lagos más altos del mundo: 5.913 metros sobre el nivel del mar. Lo miré a mi marido y le dije: “Acá tenemos que ir”. El paisaje es completamente desértico y con lagunas, como debió haber sido en Marte, antes de que el clima las hiciera desaparecer. Volví a Estados Unidos y redacté el proyecto de cuatro hojas para la NASA: ir a estudiar esos volcanes, entender el entorno y descubrir cuál fue el efecto de la radiación en ellos.

Objetivo: microbios. Este análisis es clave para entender cómo se dio la vida en Marte.

¿Esta parte de los Andes es hoy como Marte era antes?

Estudiamos si el tipo de vida que hay allá pudo haberse dado en tiempos pasados de Marte. Hay coincidencias. En estas áreas hubo mucha evaporación y temperaturas muy extremas. Entonces, desde el 2000, viajamos todos los años y tomamos muestras. Mi esposo es hidrólogo y montañista. Él me enseñó a escalar y yo, que soy buzo, me sumerjo en el lago para tomar las muestras. Pasamos tres o cuatro días en el campamento en altura con un grupo de gente. Y de tres a seis semanas en la zona. Llevamos laboratorios portátiles y teléfono satelital. La última vez, tomamos muestras en el volcán Acamarachi, en Chile, de 5.950 metros de altura. Queda a 40 kilómetros de Argentina. Desde el campamento hemos visto unas tormentas eléctricas fabulosas del lado argentino.

¿Qué relación existe entre la vida pasada en Marte y la búsqueda de vida inteligente extraterrestre?

Es que yo estoy usando dos sombreros a la vez (ríe). Por un lado, apunto a explicar cómo los microorganismos o microbios sobrevivieron durante cuatro millones de años en Marte. Y, por el otro, buscamos vida inteligente extraterrestre. Y, lo más importante: buscamos la relación entre estas dos áreas. Me valgo de muchas disciplinas para responder una sola pregunta: ¿hay vida inteligente más allá de la Tierra?

¿Considera a los microbios vida inteligente?

Cualquier especie que haya sobrevivido cuatro millones de años tiene que tener cierta inteligencia. Definimos “inteligencia” por el modo en que reaccionamos, que nos organizamos, que vivimos o que actuamos. Sabemos que los monos, gorilas, chimpancés, delfines, ballenas y pulpos son inteligentes por la estructura que usan para comunicarse entre sí. Desde SETI investigamos cómo usar esa estructura o lenguaje para tratar de comunicarnos con especies extraterrestres.

Cabrol, en las aguas de una laguna andina para tomar muestras del fondo.

Todo depende de cómo definamos inteligencia, entonces.

Inteligencia es la conciencia que se tiene del entorno. Cuando se transforma en algo más, por ejemplo tener más espacio para sobrevivir, aparece la inteligencia. La inteligencia se adquiere con la evolución.

Cuanto más tiempo pase, ¿más posibilidades hay de encontrar vida inteligente?

Sí y no. Por un lado, para que haya vida compleja, me refiero a los animales, es necesario que pase tiempo. Porque el tiempo es evolución. Pero el tiempo también trae asociado eventos de azar como choque de asteroides, trastornos climáticos, erupciones o catástrofes. La vida simple (microorganismos y bacterias) es anterior y mucho más común. Es decir, más abundante en el Universo. Te apuesto que los microbios están por todos lados. El problema es que los microbios no construyen telescopios ni arman misiones espaciales.

Entonces, ¿será difícil encontrar vida inteligente compleja en el Universo?

Tomará más tiempo. Y eso posibilita que haya más eventos azarosos. Además, hay que ver si ellos, las especies inteligentes, también nos están buscando. Si son capaces de construir telescopios o de viajar en el espacio. Y, probablemente, no pensarán ni se verán físicamente como nosotros.

Proyecto SETI: fue fundado por Carl Sagan y su sede está en California. Con estos radiotelescopios tratan de captar señales inteligentes del espacio.

¿Podría, algún día, aparecer un E.T. o “marcianos”, o es un disparate?

Podría ser. Cuando vos y yo éramos chicos, sabíamos de Marte, Saturno, Júpiter y los planetas que veíamos con el telescopio. Luego, cuando yo tenía cinco años, vi caminar a Armstrong por la superficie lunar. Trajeron rocas. Y eso nos permitió estudiar ese lugar. Luego, hubo otras misiones espaciales. Más tarde, se desarrollaron telescopios muy potentes. Y se descubrieron los primeros planetas fuera del sistema solar. Hoy sabemos que hay muchos más planetas que estrellas. Habría, en promedio, unos cuatro planetas por estrella. O sea, tendríamos 400 billones de planetas. De ellos, un 10 % estaría en la “zona habitable”.

¿Es decir que hay alta probabilidad de que haya vida afuera?

El carbono, el hidrógeno y el oxígeno son los ladrillos de la vida. Y resultan muy, pero muy abundantes en el Universo. Hace billones de años, estos elementos se combinaron en la Tierra y dieron origen a la vida. Nadie sabe cómo fue, pero sucedió. Luego, la Tierra desarrolló microorganismos muy chicos, vida muy simple que estuvieron presentes durante el 75 % de la historia del planeta. Y, de repente, por alguna razón que todavía tiene que ser comprendida, irrumpió la vida compleja. Por ejemplo, los dinosaurios. Pero esto ocurrió muy tarde, recién en los últimos 500 millones de años de la historia de la Tierra.

¿Cómo serían esos otros seres inteligentes en el Universo?

Para contestar esa pregunta, hay que preguntarse por qué nosotros nos vemos así. La naturaleza siempre responde a su entorno, a su ambiente. Nuestro esqueleto responde a la gravedad. La palabra clave es coevolución: vida y entorno. La vida evoluciona hacia un modo más complejo. Es más ocasional que la vida simple. Pero compensa. Es decir, somos pocos pero tenemos un cerebro y capacidad para tratar de entender a otras especies. Nuestra habilidad para encontrar a otras especies también depende de cuánto tiempo lleven esas otras especies existiendo. Y de si ellas nos están buscando, o no.

¿Puede ser que ellos no quisieran buscarnos?

Las civilizaciones pueden estar visibles o pueden desaparecer. Básicamente por dos razones. La primera es que se destruyen a sí mismas. Destruyen el entorno. Y la otra: se vuelven muy, pero muy inteligentes. Aprenden a vivir en armonía con el entorno. Se vuelven invisibles para el espectro de ondas electromagnéticas con que los buscamos. Además, en astronomía, la distancia significa tiempo. Una estrella que vemos hoy, quizá ya se apagó hace millones de años. Probablemente, en el Universo, seamos algunas cuantas civilizaciones. Pero tendríamos que estar buscándonos unos a otros en el mismo tiempo-distancia para encontrarnos. Y también pensar que, en el otro planeta, realmente quieran hablarnos. Si yo fuera ellos, no lo haría. Como planeta, estamos en plena crisis de la adolescencia.

¿Necesitamos madurar como planeta?

Las especies son nuestro futuro y todavía no asumimos que tenemos responsabilidades. Disponemos de aparatología o tecnología inteligente, pero no entendimos que hay que usarlas responsablemente. Comprender que somos parte de la biósfera. Nuestro planeta no está en riesgo porque el planeta se adaptará solo. Los que estamos en riesgo somos nosotros, que volvimos peligroso el medio ambiente. Si no podemos protegerlo, el medio ambiente se va a ir y nosotros nos iremos con él. Nuestra población tal vez sea tres veces mayor de lo que la Tierra puede aceptar para sostenernos. Hemos empezado a agotar las fuentes del planeta. Y la tecnología no lo puede compensar.

¿Cree en Dios? ¿Cuál es el origen del Universo?

No soy religiosa pero sí espiritual. La religión es dogma. Y la ciencia, en cambio, está para ser cuestionada. Como científica me interesa la religión porque es otra hipótesis. Se puede estudiar la teoría religiosa con métodos científicos.

¿De dónde surge su espiritualidad?

Así como toda la vida quise ser astrónoma, mi espiritualidad siempre estuvo y está conmigo. No la puedo separar.

Ser científica y una persona espiritual, ¿resultan opuestos?

Para nada. La espiritualidad es cómo percibimos el mundo. Estar vivo es ser una persona espiritual.

¿Tiene miedo a algo?

No. Soy una exploradora.


Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Magda Tagtachian, La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre, clarin.com, 19/07/2018

https://www.clarin.com/viva/cientifica-investiga-andes-vida-extraterrestre_0_BkChdHR7Q.html

domingo, 15 de julio de 2018

Confirman que Encélado es capaz de albergar vida extraterrestre

Texto original: Gonzalo López Sánchez, Confirman que Encélado es capaz de albergar vida extraterrestre, abc.es, 03/07/2018
Confirman que Encélado es capaz de albergar vida extraterrestre

Científicos han detectado la presencia de grandes moléculas de carbono, cuyo origen podría estar incluso en la presencia de seres vivos. Esto constata que la luna de Saturno tiene todos los ingredientes necesarios para la vida



Gonzalo López Sánchez

Encélado es una luna de Saturno que apenas mide 500 kilómetros de diámetro y que tiene el aspecto de una enorme bola de nieve. Hace unos años no parecía ser un lugar muy interesante, pero las observaciones, sobre todo de la ya perdida sonda Cassini, han revelado que Encélado es uno de los lugares del Sistema Solar más prometedores para encontrar vida extraterrestre. En primer lugar, porque bajo una corteza de hielo que rodea todo el mundo, existe un océano global de agua líquida. Y en segundo lugar, porque allí se han encontrado indicios de la presencia de actividad hidrotermal y de pequeñas moléculas orgánicas. De hecho, en Encélado solo falta detectar azufre y fósforo para que existan todos los ingredientes necesarios para la aparición de la vida tal y como la conocemos, compuesta de proteínas, lípidos o nucleótidos –de la que no conocemos no podemos decir mucho–.

Un estudio que se acaba de publicar en Nature ha detectado una nueva huella de que Encélado es un lugar aparentemente idóneo para el desarrollo de vida extraterrestre. Científicos del «Soutwest Research Institute» (SwRI) (Estados Unidos) y de la Universidad de Heidelberg (Alemania) han detectado en esta luna la presencia de grandes moléculas orgánicas, compuestas por largos «esqueletos» de carbono, como los que forman parte de las biomoléculas. Los indicios apuntan a que en el océano de la pequeña luna existe una enorme variedad de moléculas basadas en el carbono.


«Encontrar moléculas orgánicas complejas en Encélado muestra que esta luna tiene los tres ingredientes básicos necesarios para albergar vida: el agua líquida, una fuente de energía y moléculas orgánicas», ha explicado a ABC Christopher Glein, coautor del estudio e investigador en el SwRI. «Además de la Tierra, no había otro lugar en el Sistema Solar donde se hubieran descubierto estas tres pruebas y que pudiera albergar vida en el presente».

¿Cómo son dichas moléculas? Según ha explicado a ABC Nozair Khawaja, primer autor del estudio junto a Frank Postberg, ambos de la Universidad de Heidelberg, por lo que se sabe de momento «muestran una estructura típica de moléculas orgánicas muy complejas». Según ha proseguido Khawaja: «Estas moléculas enormes contienen una compleja red de cientos de átomos de carbono, hidrógeno, oxígeno y probablemente nitrógeno y forman estructuras con forma de anillos y cadenas».

De ahí la importancia de este estudio: «Es la primera vez que se detectan moléculas tan grandes y complejas en un mundo acuático extaterrestre. Por eso, esto sugiere fuertemente la necesidad de volver a Encélado para explorar su océano sub-superficial con instrumentos modernos», ha sugerido el primer autor del estudio.

Antes de ser desintegrada en la atmósfera de Saturno en septiembre de 2017, la sonda Cassini, de la NASA, cumplió una de sus últimas misiones. Pasó por las proximidades del polo sur de Encélado para volver a analizar la composición de las «plumas», grandes penachos de hielo y vapor de origen crio-volcánico que brotan del interior del mundo a través de unas fracturas en el hielo.

Las «plumas» de Encélado

Estas «plumas» expulsan vapor y partículas a alta velocidad y forman uno de los anillos de Saturno, el E, a medida que Encélado gira en torno al gigantesco planeta gaseoso. Pero, aparte de eso, estos chorros son un incomparable atajo para los científicos que quieren entender cómo es el interior de Encélado sin aterrizar allí con una nave, puesto que sacan a la luz lo que se esconde bajo el hielo de la luna.

Estructura interna de Encélado. En el polo sur, se observan las «plumas» - NASA/JPL-Caltech

En esta ocasión, un espectrómetro de masas de la Cassini detectó la presencia de moléculas orgánicas de más de 200 unidades de masa, diez veces más masivas que el metano. Estos datos sugieren, según los investigadores, la presencia de una fina capa de moléculas orgánicas sobre la superficie del océano y bajo el hielo. Estas estarían constantemente removidas por las burbujas y el agitado interior de Encélado, de forma que ven muy probable que se formen grumos o escamas de materiales orgánicos e incluso gotas de agua salada. ¿Sería este un buen caldo de cultivo para seres vivos?

La vida, una posible explicación

«Nuestro equipo ha detectado la presencia de grandes macromoléculas ricas en carbono», ha proseguido Glein. «Aún no comprendemos cómo se formaron, pero en el artículo repasamos un rango de posibilidades, desde una síntesis abiótica a partir de precursores inorgánicos, la ruptura de moléculas preexistentes a la la síntesis biológica impulsada por la riqueza de hidrógeno en el océano».

En 2015, la NASA confirmó en Encélado la presencia de hidrógeno molecular, una pequeña molécula que sugiere que allí hay actividad hidrotermal y un desequilibrio geoquímico que en la Tierra es fundamental para que los microbios puedan vivir.

«En la Tierra, el hidrógeno es una fuente de enerquía química para los microorganismos que viven en las chimeneas hidrotermales», ha dicho Hunter Waite, coautor del estudio y principal investigador de uno de los instrumentos de la Cassini. «Esto es como identificar la potencial fuente de comida para los microbios. Así que, la próxima pregunta es: ¿cuál es la naturaleza de las moléculas orgánicas en este océano? Por eso, creo que este artículo es el primer paso en la tarea de comprender esto».

Tal como ha dicho Glein, ahora tratarán de refinar los modelos para averiguar cuál puede ser el origen de estas moléculas orgánicas. En un futuro lejano, una nave robótica podría aterrizar en esta luna. «Estamos trabajando en conceptos para enviar naves a Encélado, de forma que podamos obtener información más detallada sobre la composición de las moléculas orgánicas. Hemos detectado las cosas importantes; ¡ahora solo nos queda entenderlas!».

Por encima de todo, lo que más les intriga es si lo que han detectado puede ser una señal de actividad biológica. «Encélado es una mina de oro para la astrobiología», ha dicho Christopher Glein.

Por su parte, Nozair Khawaja ha recordado que los instrumentos de Cassini fueron diseñados cuando los científicos ni siquiera sabían que en Encélado había «plumas» de hielo y vapor. «Estos instrumentos probablemente no tienen la capacidad de distinguir entre el origen biótico y abiótico de las moléculas. Pero con la tecnología de hoy, podemos construir instrumentos modernos para explorar la habitabilidad de Encélado», ha dicho el primer autor del estudio. «Por eso, el próximo paso lógico es volver a Encélado para buscar vida extraterrestre».

Importante para los exoplanetas

En la actualidad existen varios candidatos prioritarios para buscar vida fuera de la Tierra. Estos son Marte, Europa (una luna de Júpiter) y Titán (otra de las lunas de Saturno). Pero solo Encélado tiene, además de agua líquida y moléculas orgánicas, un ciclo biogeoquímico capaz de proporcionarle a los seres vivos una fuente de energía.

Esto es especialmente relevante para la investigación en astrobiología en exoplanetas (planetas más allá del Sistema Solar), puesto que este tipo de fenómenos pueden permitir el desarrollo de la vida en océanos no superficiales. Esto conlleva que puede aparecer vida lejos de la zona de habitabilidad de las estrellas, la región donde las estrellas permiten que exista agua líquida en superficie en sus planetas. Además, hace posible que las estrellas que emiten grandes cantidades de radiación puedan acoger planetas en cuyo interior se desarrolle la vida.

En la Tierra, el hidrógeno molecular y el dióxido de carbono son una fuente de energía para microorganismos en chimeneas hidrotermales, en las profundidades de los océanos donde los rayos de Sol no llegan jamás. Pero, ¿está ocurriendo algo así en Encélado? El hallazgo, en 2017, de hidrógeno molecular y de un ciclo biogeoquímico no permiten concluirlo, pero sí que aumentan las esperanzas de que así sea.

Hunter Waite, el primer autor del estudio que detectó el hidrógeno dijo: «No podemos concluir que Encélado alberga seres vivos, y es difícil hacer predicciones, porque no sabemos si el origen de la vida es inevitable o algo que ocurre una vez en el Universo», dijo por entonces. «¡Esto es precisamente lo que nos motiva a explorar más!».

Pero, qué ocurriría si, con todas las precauciones, ¿se detectara vida en esta pequeña y remota luna de Saturno? «Si la vida está presente en Encélado, esto cambiaría para siempre la comprensión de cuál es lugar que ocupa la Humanidad en el Universo», dijo Waite.

De momento, habrá que esperar para buscar las posibles huellas de vida en Encélado. Cassini no estaba diseñada para encontrar su rastro y, en todo caso, ya hace meses que se desintegró. «Necesitaremos una próxima misión para responder a las preguntas astrobiológicas que ha despertado esta investigación. Una misión llamada "Enceladus Life Finder" (ELF) está bajo estudio, pero aún está compitiendo por conseguir su oportunidad para volar», dijo Hunter Waite, en 2017. ¿Qué descubriremos si viajamos a Encélado en las próximas décadas?


Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Gonzalo López Sánchez, Confirman que Encélado es capaz de albergar vida extraterrestre, abc.es, 03/07/2018

https://www.abc.es/ciencia/abci-confirman-encelado-capaz-albergar-vida-extraterrestre-201806271910_noticia.html

domingo, 8 de julio de 2018

El caso Roswell cumple 71 años

Texto original: El caso Roswell cumple 71 años, europapress.es, 03/07/2018
El caso Roswell cumple 71 años
ROSWELL DAILY RECORD

MADRID, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -
Esta semana se cumplen 71 años del Caso Roswell, referido al presunto choque de una nave de origen no terrestre, -un globo según la versión oficial-, cerca de la ciudad de Roswell en Nuevo México.
En concreto, el 8 de julio de 1947 se publicó en prensa el anuncio por el ejército de Estados Unidos de la "captura" de restos de un 'platillo volante' en un rancho cerca de Roswell. El oficial de comunicación de la base aérea del Ejército en Roswell, Walter Haut, emitió un comunicado de prensa indicando que el personal del Grupo de operaciones 509 había recuperado un "disco volador", que se había estrellado en un rancho cerca de Roswell. 
Los antecedentes del caso se remontan al mes de junio. Mac Brazel, un granjero de Nuevo México, descubre unos restos dispersos por su rancho cerca de Corona, Nuevo México, y el 5 de julio da cuenta a las autoridades. Tras la publicación del comunicado militar el 8 de julio, y la visita a la zona de un alto mando militar, la versión cambia y se atrubuyen los hechos al impacto de un gran globo del Proyecto Mogul, con el que Estados Unidos pretendía espiar a la URSS. Varios informes militares posteriores corroboraron esta versión.
Hasta 1978, el incidente de Roswell recibió poca atención, hasta que los investigadores Stanton T. Friedman y William L. Moore compararon los resultados de una serie de entrevistas que cada uno había llevado a cabo por separado. La versión oficial del globo quedaba en evidencia, y se abria paso la hipótesis del accidente de una nave de origen no terrestre, con la recuperación de varios cadáveres de alienígenas. 
El astronauta del Apolo 14 Edgar Mitchell, aunque no fue testigo directo, también ha afirmado en numerosas ocasiones que Roswell fue un verdadero incidente relacionado con seres de origen no terrestre, basado en sus contactos de alto nivel dentro del gobierno. "Yo he visto los expedientes secretos OVNI, y no hay duda de que hubo contacto con extraterrestres", dijo. 
Este astronauta opina también que hay una organización gubernamental paralela e independiente al gobierno que realiza experimentos con tecnología extraterrestre "y por eso no se pueden sacar a la luz todos estos incidentes". Mitchell murió en 2016 sin haber facilitado ninguna evidencia que corrobore sus afirmaciones. 
Según Wikipedia, el suceso se considera como el nacimiento de la ufología moderna y ha dado lugar a numerosos debates, teorías y especulaciones sobre la existencia de vida extraterrestre que otros muchos consideran totalmente infundados, aceptando la versión oficial que hace mención al choque de un globo meteorológico en un contexto de gran secretismo como el de la Guerra Fría. El fenómeno ha tenido un gran peso en la cultura popular y se menciona en numerosas obras de ficción, así como en documentales.

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo. (c) 2015 Europa Press.

Fuente El caso Roswell cumple 71 años, europapress.es, 03/07/2018

http://www.europapress.es/ciencia/laboratorio/noticia-caso-rosswell-cumple-71-anos-20180703182336.html

domingo, 1 de julio de 2018

¿Estamos solos en el Universo? 3 importantes académicos de la Universidad de Oxford concluyen que... probablemente sí

Texto original: Redacción BBC News Mundo, ¿Estamos solos en el Universo? 3 importantes académicos de la Universidad de Oxford concluyen que... probablemente sí, bbc.com, 26 junio 2018
¿Estamos solos en el Universo? 3 importantes académicos de la Universidad de Oxford concluyen que... probablemente sí
Redacción
BBC News Mundo
26 junio 2018
"Encontramos una probabilidad sustancial de que no haya otra vida inteligente en nuestro universo observable", afirman los autores del nuevo estudio. SPL

"¿Dónde están?"
Es la pregunta que planteó a sus colegas el célebre físico Enrico Fermi cuando trabajaba en el Laboratorio Nacional de Los Alamos en Estados Unidos en 1950.
Fermi hablaba sobre la existencia de otras civilizaciones inteligentes y la aparente contradicción entre las estimaciones que afirman que hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes en el universo observable, y la ausencia de evidencia de esas civilizaciones.
Sólo en la Vía Láctea la estimación más baja indica que hay cerca de 100 mil millones de estrellas.
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Dada la cantidad de estrellas en el Universo, muchas rodeadas de planetas, y la gran multitud de sitios posibles, ¿por qué no se han detectado señales de vida inteligente más allá de nuestro planeta?
Si existen miles de millones de posibilidades de que haya civilizaciones inteligentes, ¿por qué ninguna ha buscado contactarse?
Esa disparidad, que se conoce como la paradoja de Fermi, fue ahora reevaluada por tres académicos de la Universidad de Oxford.
Y en su estudio, titulado "Disolver la paradoja de Fermi", aseguran que lo más probable es que la humanidad "se encuentre sola en el Universo".
Ecuación
Los tres autores del estudio son Anders Sandberg, investigador del Instituto sobre el Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford, el ingeniero Eric Drexler, quien popularizó el concepto de nanotecnología, y Tod Ord, profesor de filosofía en el mismo centro académico.
La paradoja de Fermi apunta la aparente contradicción entre las estimaciones que afirman que hay una alta probabilidad de que existan otras civilizaciones inteligentes y la ausencia de evidencia de esas civilizaciones. SCIENCE PHOTO LIBRARY

El nuevo estudio analiza una de las bases matemáticas de la paradoja de Fermi, la llamada ecuación de Drake, propuesta por el astrónomo Frank Drake en la década de 1960.
La ecuación fue concebida para estimar el número de civilizaciones detectables en la Vía Láctea y multiplica siete variables.
Dos de ellas, por ejemplo, son N, el número de civilizaciones en la Vía Láctea cuyas emisiones electromagnéticas se puede detectar, y fp, la fracción de estrellas con sistemas planetarios. 
Los tres académicos de Oxford presentaron una versión actualizada de la ecuación de Drake que incorpora "una distribución más realista de la incertidumbre".
Solos 
La ecuación de Drake ha sido usada en el pasado para demostrar que la cantidad de sitios posibles donde podría haber vida debería producir un gran número de civilizaciones.
Pero estas aplicaciones asumen "certeza con respecto a parámetros altamente inciertos", señalan los autores del estudio. 
La búsqueda de inteligencia extraterrestre o SETI debe continuar, según los académicos de Oxford. SPL

"Examinamos estos parámetros, incorporando modelos de transiciones químicas y genéticas en los caminos hacia el origen de la vida, y mostramos que el conocimiento científico existente corresponde a incertidumbres que abarcan múltiples órdenes de magnitud. Esto hace una gran diferencia", agregan Sandberg y sus colegas. 
La revisión de la ecuación con distribuciones más realistas de incertidumbre condujo a los autores a concluir que "hay un 39% a 85% de probabilidad de que los seres humanos estén solos en el universo". 
"Encontramos una probabilidad sustancial de que no haya otra vida inteligente en nuestro universo observable y por lo tanto que no debería haber sorpresa cuando no detectamos ningún signo de eso", afirman los autores. 
La mayor incertidumbre "nos lleva a concluir que hay una probabilidad bastante alta de que estamos solos". 
Inteligencia extraterrestre
Los autores del estudio no creen, sin embargo, que los científicos deban desistir en la búsqueda de inteligencia extraterretre o SETI por sus siglas en inglés. 
"No estamos mostrando que SETI sea inútil. Todo lo contrario", aclaró Sandberg.
"El nivel de incertidumbre que debemos reducir es tremendo y la astrobiología y SETI pueden jugar un papel importante en disminuir la incertidumbre de algunos parámetros". 
No hay respuestas simples a la paradoja de Fermi.
Si a pesar de su baja probabilidad, sí se detecta en un futuro vida inteligente, Sandberg asegura que "no deberíamos sorprendernos demasiado".

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Redacción BBC News Mundo, ¿Estamos solos en el Universo? 3 importantes académicos de la Universidad de Oxford concluyen que... probablemente sí, bbc.com, 26 junio 2018

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44615573

domingo, 24 de junio de 2018

Estrellas que no responden a la expansión cósmica, nueva señal SETI

Texto original:  Estrellas que no responden a la expansión cósmica, nueva señal SETI, europapress.es, 21/06/2018
Estrellas que no responden a la expansión cósmica, nueva señal SETI

NASA

MADRID, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -
Una civilización suficientemente avanzada podría ser capaz de capturar estrellas y evitar que se expandan hacia afuera por efecto de la expansión acelerada del Universo. 
Se estima que en los próximos 100.000 millones de años, todas las estrellas dentro del Grupo Local, la parte del Universo que incluye un total de 54 galaxias, incluida la Vía Láctea, se expandirán más allá del horizonte cósmico.    
En este punto, estas estrellas no sólo dejarán de ser observables, sino también inaccesibles, lo que significa que ninguna civilización avanzada podrá aprovechar su energía.
Pero Dan Hooper, un astrofísico del Fermi National Accelerator Laboratory (FNAL) y la Universidad de Chicago, publicó recientemente un estudio en arXiv sobre cómo una civilización avanzada podría contrarrestar la expansión cósmica y seguir recogiendo energía de esas estrellas. Además, sugiere formas en que la humanidad podría buscar signos de tal civilización. 
Para abordar cómo vivirían las civilizaciones avanzadas en un Universo así, Hooper comienza suponiendo que las civilizaciones en cuestión serían un Tipo III en la escala de Kardashev. Nombrada en honor al astrofísico ruso Nikolai Kardashev, una civilización Tipo III habría alcanzado proporciones galácticas y podría controlar la energía en una escala galáctica.
"En mi artículo, sugiero que la reacción racional a este problema sería que la civilización se expanda rápidamente hacia afuera, capturando estrellas y transportándolas a la civilización central, donde podrían usarse. Estas estrellas podrían transportarse utilizando la energía que producen ellos mismos", declaró a Universe Today.
Como admite Hooper, esta conclusión se basa en dos supuestos: primero, que una civilización altamente avanzada intentará maximizar su acceso a la energía utilizable; y segundo, que nuestra comprensión actual de la energía oscura y la futura expansión de nuestro Universo es aproximadamente correcta. Con esto en mente, Hooper intentó calcular qué estrellas podrían capturarse usando esfera Dyson y otras megaestructuras.
Esta cosecha, según Hooper, consistiría en la construcción de esferas Dyson no convencionales que utilizarían la energía que recogían de las estrellas para impulsarlas hacia el centro de la civilización de la especie. Las estrellas de gran masa probablemente evolucionen más allá de la secuencia principal antes de llegar al destino de la civilización central y las estrellas de baja masa no generarían suficiente energía (y por lo tanto aceleración) para evitar caer más allá del horizonte.
Por estas razones, Hooper concluye que las estrellas con masas de entre 0,2 y 1 masas solares serán los objetivos más atractivos para la cosecha. En otras palabras, las estrellas que son como nuestro Sol (tipo G o enana amarilla), enanas naranjas (tipo K) y algunas estrellas de tipo M (enanas rojas) serían todas adecuadas para los propósitos de una civilización de Tipo III.
Basándose en el supuesto de que una civilización de este tipo podría viajar a un 1 - 10% de la velocidad de la luz, Hooper estima que podrían cosechar estrellas en un radio de movimiento conjunto de aproximadamente 20 a 50 megapársecs (alrededor de 65,2 a 163 millones de años luz). Dependiendo de su edad, de 1 a 5 mil millones de años, podrían capturar estrellas en un rango de 1 a 4 megapársecs (3.260 a 13.046 años luz) o hasta varias decenas de megaparsecs.
Además de proporcionar un marco de cómo una civilización suficientemente avanzada podría sobrevivir a la aceleración cósmica, Hooper también ofrece nuevas posibilidades en la búsqueda de inteligencia extraterrestre (SETI). Si bien su estudio aborda principalmente la posibilidad de que surja una megacivilización en el futuro (tal vez incluso sea la nuestra), también reconoce la posibilidad de que una ya pueda existir.
En el pasado, los científicos sugirieron buscar esferas Dyson y otras megaestructuras en el Universo buscando firmas en las bandas infrarroja o submilimétrica. Sin embargo, las megaestructuras para cosechar por completo la energía de una estrella y usarla para transportarlas a través del espacio a velocidades relativistas, emitirían firmas completamente diferentes.
 Además, la presencia de tal megacivilización podría discernirse al observar otras galaxias y regiones del espacio para ver si un proceso de recolección y transporte ya ha comenzado (o está en una etapa avanzada). Mientras que los buscadores anteriores de esferas Dyson se han enfocado en detectar la presencia de estructuras alrededor de estrellas individuales dentro de la Vía Láctea, este tipo de búsqueda se enfocaría en galaxias o grupos de galaxias en las cuales la mayoría de las estrellas estarían rodeadas por esferas Dyson y movidas de su lugar correspondiente. 
"Esto nos proporciona una señal muy diferente para buscar", dijo Hooper. "Una civilización avanzada que está en el proceso de este programa alteraría la distribución de las estrellas en regiones del espacio de decenas de millones de años luz de extensión, y probablemente produciría otras señales como resultado de la propulsión estelar".

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo. (c) 2015 Europa Press.

Fuente Estrellas que no responden a la expansión cósmica, nueva señal SETI, europapress.es, 21/06/2018

http://www.europapress.es/ciencia/astronomia/noticia-estrellas-no-responden-expansion-cosmica-nueva-senal-seti-20180621183840.html

domingo, 17 de junio de 2018

El extraño caso de la vida en otros universos

Texto original:  Paul Scott Anderson, The strange case for life in other universes, earthsky.org, June 12, 2018  - Trad. cast. de Andrés Salvador
El extraño caso de la vida en otros universos

Por Paul Scott Anderson en SPACE

Más sobre los alucinantes nuevos estudios  que sugieren que podría haber muchos universos paralelos más allá del nuestro, donde la vida puede florecer

Nuestra galaxia y el universo en general se formaron de una manera ideal para sustentar la vida. Podrían otros universos también albergar vida de algún tipo? Imagen via Yuri Beletsky Nightscapes.

Cuando se trata de buscar vida en otro lugar del universo, pensamos en los rovers sobre Marte o en enviar sondas a la luna de Júpiter, Europa, o a la luna de Saturno, Encelado. O pensamos en buscar exoplanetas habitables o exolunas. El universo en el que estamos se siente infinito con las posibilidades, pero – al contemplar la vida extraterrestre – podríamos ir más allá incluso de nuestro propio universo? Escribiendo en NBC News Mach de Mayo 28, 2018, Seth Shostak del SETI Institute en Mountain View, California, reflexiona sobre esta muy teórica, pero emocionante, idea de la posibilidad de vida en universos paralelos.

El artículo de Shostak se basa en dos papers relacionados, publicados en Mayo, en la revista revisada por pares Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. Se enfoca en las explicaciones relacionadas con una sustancia hipotética en nuestro universo conocida como energía oscura. El efecto de la energía oscura parece ser una expansión más rápida de nuestro universo a lo largo del tiempo.

La idea de universos paralelos no es nueva. La encuentras en muchos campos de pensamiento. Pero, en la comunidad física, el debate sobre este concepto – que a veces se denomina la hipótesis del multiverso – se ha intensificado en los últimos años. Como Shostak explicó en su artículo de Mach:
La idea de que otros universos puedan existir surge de la comprensión de que el Big Bang podría no haber sido un evento único sino común. Qué tan común? Los físicos de la Stanford University Andrei Linde y Vitaly Vanchurin han estimado que la cantidad de universos paralelos únicos  – que son independientes del cosmos que conocen y adoran  –  podría escribirse como uno seguido de 10 mil trillones de ceros. Ese no es un número que tenga un nombre, y ciertamente ninguno que encuentres en el mundo real. Me imagino que requeriría 10 billones de cuadernos solo para escribir este número. 
Entonces, para parafrasear el personaje de Jodie Foster en la película Contacto, si nuestro cosmos es el único con vida, entonces eso es una terrible pérdida de universos.
Cómo se relaciona la energía oscura con estos posibles universos paralelos?

En sus estudios previos, los físicos han llegado a la conclusión de que nuestro universo podría tener menos energía oscura que otros universos, si esos universos existen. Los universos paralelos pueden tener tanta energía oscura que las estrellas y los planetas no pueden formarse. En otras palabras, en la mayoría de los universos, podría darse el caso de que más energía oscura conduzca a una expansión aún más rápida del universo, impidiendo la formación de estrellas y planetas, haciendo que la vida sea poco probable.

Los nuevos estudios, de científicos en el Reino Unido, Australia y Holanda, sugieren que la energía oscura no juega un papel tan crucial en si los universos paralelos pueden soportar vida, o no. Como dijo Shostak:
Utilizando modelos de computadora, el equipo de investigación descubrió que podían variar la fuerza de la energía oscura de cero a varios cientos de veces su valor en nuestro universo, y todo permanecía excelente. La energía oscura no necesitaba ser una fuerza particular para la formación de galaxias y estrellas.
Desde el punto de vista de la vida en otros universos, eso podría ser una buena noticia.

Es nuestro universo solo uno de muchos?

Sin embargo, existen otros factores a considerar, como las diferencias en las fuerzas nucleares o gravitacionales. Algunos otros universos todavía pueden ser completamente estériles, a diferencia del nuestro que se ha formado de maneras que son ideales para que exista la vida. Shostak explicó:
Las propiedades físicas de [nuestro universo]* son ​​notablemente adecuadas para la existencia de la vida. Si las fuerzas que mantienen unidos a los átomos fueran incluso un poco diferentes, las reacciones atómicas que alimentan a las estrellas no funcionarían, y nuestro cosmos consistiría en nada más que hidrógeno. Modifique esas constantes de otra manera, y las estrellas se consumirían tan rápido que no habría habido tiempo para la evolución de los microbios, los dinosaurios o usted. Si la fuerza de la gravedad fuera ligeramente alterada, nuestro universo se habría expandido demasiado rápido después del Big Bang para que se formen estrellas o galaxias  – o habría colapsado en un Big Crunch.
También se pensó que la materia oscura era esencial para la formación de galaxias, pero, recientemente, la galaxia de 10 billones de años NGC 1052-DF2, a 65 millones de años luz de distancia en la constelación de Cetus, contiene 400 veces menos materia oscura que lo que había sido esperado. Ese hallazgo fue publicado en March 28, 2018 en la revista revisada por pares Nature. Como Pieter van Dokkum de la Yale University comentó:
No esperas que una galaxia no tenga materia oscura porque la materia oscura no es algo de lo que una galaxia puede optar quedar afuera.
Todo esto es conjetura, informada por las herramientas de la física moderna y por el modelado de computadora de alto poder. Es especulativo, pero es un alimento interesante para el pensamiento. Los universos paralelos, la energía oscura y la materia oscura son el tipo de temas que han estado relegados durante mucho tiempo a la ciencia ficción, pero la ciencia actual arroja nueva luz sobre cuán increíble es el cosmos.

Por lo tanto, mientras todavía estamos buscando evidencia de vida extraterrestre en nuestro propio universo, la posibilidad de un número casi infinito de tales universos – algunos de ellos habitados – es realmente alucinante.

Imagen de microscopio electrónico de barrido de un supuesto fósil similar a una bacteria en el meteorito Marciano Allan Hills 84001. Estamos buscando evidencia de vida extraterrestre en nuestro sistema solar y más allá. Qué hay de otros universos? Imagen vía NASA.

En pocas palabras: Como se discutió anteriormente en EarthSky, una nueva investigación ha sugerido que el Big Bang podría haber sido solo uno de muchos otros, que podrían existir universos paralelos, pero que la vida podría no ser posible en esos otros universos. Escribiendo en NBC News Mach, Seth Shostak del  SETI Institute proporciona algunas ideas sobre nuevos estudios, sugiriendo que podría no ser así.

Fuentes:




Nota Traducción castellana de Andrés Salvador (Sujeta a revisión). [...]*: El corchete seguido de un asterisco indica texto entre corchetes en el original. 

Fuente Paul Scott Anderson, The strange case for life in other universes, earthsky.org, June 12, 2018  - Trad. cast. de Andrés Salvador