domingo, 2 de septiembre de 2018

¿Por qué no hemos contactado todavía con extraterrestres?

Texto original:  G.L.S., ¿Por qué no hemos contactado todavía con extraterrestres?, abc.es, 21/08/2018
¿Por qué no hemos contactado todavía con extraterrestres?

Muchos teóricos han propuesto explicaciones para la paradoja de Fermi, según la cual si el Universo es tan vasto ya deberíamos haber contactado con civilizaciones alienígenas, si las hubiera


Los alienígenas podrían no ser humanoides y ni siquiera usar las matemáticas. ¿Cómo sería contactar con ellos? - ABC

G.L.S.
Madrid

La paradoja de Fermi, que hace honor al físico Enrico Fermi, se plantea la aparente contradicción de por qué hasta ahora no hemos encontrado ninguna huella de vida alienígena inteligente si las evidencias sugieren que deben de existir miles de civilizaciones solo en la Vía Láctea.

Hay miles de millones de estrellas en nuestra galaxia similares al Sol, algunas son más antiguas que nuestro Sistema Solar y algunas probablemente tienen planetas parecidos a la Tierra. Por eso sería de esperar que en alguno de estos rincones, aparte de en otros muchos totalmente distintos, se hubiera desarrollado vida inteligente.

Si es así, en algunos casos esto habría llevado al desarrollo de civilizaciones capaces de hacer viajes interestelares. Por eso, se supone que la Vía Láctea podría ser atravesada en solo millones de años por extraterrestres a bordo de naves. A causa de esto, Fermi dijo: «¿Dónde está todo el mundo?». ¿Por qué nadie ha llegado a la Tierra?

Para muchos teóricos, la paradoja de Fermi no es tal, por múltiples motivos. Quizás Fermi, como físico que era, se dejó llevar más por el peso de los números que por la riqueza de la realidad a la que aludía. De hecho, los científicos han propuesto con los años muchas respuestas a la pregunta de por qué no hemos establecido contacto con extraterrestres.

Estamos demasiado lejos

La primera explicación, y quizás la más sencilla, es que quizás estamos demasiado lejos. La estrella más próxima a la Tierra está a cuatro años luz. Por eso, harían falta 40.000 años para viajar hasta allá con naves espaciales similares a las actuales. Esto implica que la mayoría de las estrellas, que están mucho más lejos, están sencillamente en un margen de tiempo de viaje que supera con mucho los 10.000 años de extensión de la historia humana (y, por tanto, los 200 de la era industrializada o los 70 de la exploración espacial). Quizás sencillamente no hemos existido lo suficiente (y quizás nunca lo hagamos) como para ser más que un suspiro en la escala del tiempo cosmológico y para poder establecer contacto.

Los viajes interestelares actualmente requieren decenas de miles de años de travesía - NASA

De hecho, si dos civilizaciones están a miles de años luz, podría ocurrir que una o ambas desaparecieran antes de poder establecer un diálogo. Incluso en el caso de que establecieran contacto, podría ser que la comunicación fuera imposible, y que la respuesta llegara cuando la otra cultura ya fuera polvo y cenizas.

Muchas veces, también se da por sentado que el viaje interestelar es posible. Pero, ¿y si no lo fuera? Quizás las distancias interestelares son una barrera natural para la expansión de las civilizaciones. Quizás la colonización de mundos y sistemas solares es tan lenta y dificultosa que conlleva una fragmentación de dichas civilizaciones en cada mundo habitado, creando grupos aislados desde ese momento. También puede ser que viajar sea tan caro que resulte más eficiente enviar señales que no se pueden captar fácilmente desde la Tierra, porque no somos los receptores deseados.

Sea como sea, esto abre dos interesantes puertas: es posible que se puedan detectar evidencias arqueológicas de civilizaciones extintas. También es posible que la señal o la sonda de alguna de ellas esté viajando hacia el Sistema Solar ahora.

Los extraterrestres no viven en la superficie

Durante las últimas décadas, las sondas han revelado que los océanos subsuperficiales de mundos fríos e inhóspitos son un potencial hogar de formas de vida. La zona de habitabilidad, esa región «templada» donde la radiación solar permite que haya agua líquida en superficie, ya no es tan determinante. Sencillamente, puede haber vida en cualquier otro lugar donde haya agua subterranéa.

Fotografía de Encélado, la luna de Saturno. Bajo una corteza de hielo hay un océano de agua líquida - NASA

Allí, estaría a salvo de la radiación, las atmósferas tóxicas y de explosiones de supernova demasiado cercanas. Por desgracia, esto implica que probablemente sería muy difícil detectar estas formas de vida con telescopios y receptores, a no ser que ellos quieran. Pero, si hubieran vivido bajo el hielo durante miles de años, ¿tendrían por qué saber que encima de sus cabezas existe un Universo repleto de estrellas?

Exceso de equipaje

Fermi daba por sentado que el viaje espacial era posible y relativamente sencillo. Pero, ¿qué pasaría si una civilización viviese en una supertierra, con una gravedad aplastante, al menos diez veces superior a la nuestra? Según varias investigaciones, la consecuencia es que permanecerían vinculados a ese planeta de forma permanente. El lanzamiento de satélites y de naves más pesadas sería sencillamente imposible, salvo que desarrollasen algún tipo de ingenio tecnológico que no podemos imaginar para superar este escollo.

Los aliens son máquinas

Desde que se construyó el primer ordenador, en 1945, la humanidad ha avanzado enormemente hacia el desarrollo de máquinas cada vez más avanzadas. La inteligencia artificial es hoy en día un campo en plena ebullición. Según Seth Shostak, futurista y director del Instituto de Búsqueda de Vida Inteligente (SETI), podría ser que esto haya llevado a que civilizaciones de seres biológicos hayan sido sustituidas por máquinas inteligentes.

Por eso, sugiere Shostak, quizás no solo deberíamos buscar mundos habitables, sino lugares atractivos para las máquinas. ¿Cuáles son estos? Según él, sitios repletos de energía, como el centro de las galaxias, o el entorno de estrellas. «Estamos buscando análogos de nosotros mismos», ha dicho Shostak en Livescience.com. «Pero no creo que la mayoría de la inteligencia del Universo sea así». ¿Cómo serían las máquinas creadas en planetas con una composición diferente a la terrestre, con distinta gravedad o una estrella más tenue el centro de su sistema solar?

Se destruyeron a sí mismos

El excesivo crecimiento demográfico, la masiva producción de contaminación, los daños sobre el medio ambiente y, por último, el cambio climático, pintan un futuro poco esperanzador para la humanidad. ¿Podría esto ocurrirle a otras civilizaciones industriales?

Ilustración de un planeta junto a una enana roja - ESO/spaceengine.org

El astrofísico Adam Frank diseñó un modelo matemático para tratar de responder a esta pregunta. Teniendo en cuenta las fuentes de energía disponibles, y conocidas, simuló cuatro escenarios de evolución social. Tres de los cuatro llevaron a un colapso y la mayor parte de la población desapareció. En un cuarto, estos «hombrecillos verdes» se apuntaron al tren de las energías renovables. ¿Y qué hay de formas de energía más avanzadas y sostenibles, como la fusión nuclear u otras desconocidas hoy en día?

El Universo es demasiado inestable

Aparte de la posible torpeza de destruirse a uno mismo, también puede ocurrir que te destruya el propio Universo. Asteroides, estrellas moribundas, supernovas, erupciones volcánicas... La naturaleza puede acabar de un plumazo con cualquier orgullosa civilización.

«La vida puede ser rara en el Universo no solo porque es difícil que comience, sino porque también es difícil mantener los hábitats estables durante los primeros miles de millones de años», concluyó un estudio de la Universidad Nacional de Australia.

Nosotros somos alienígenas

¿Y si resulta que la vida terrestre, tuviera un origen extraterrestre? Según la teoría de la panspermia, podría ser que ciertos microbios viajasen a través de asteroides procedentes de otros mundos. La pregunta es también, ¿podría la vida dispersarse no solo de planeta a planeta, sino más allá de sistemas solares? ¿O son estos las «células» donde los ladrillos de la vida se combinan y pueden evolucionar, en ciertas ocasiones?

La vida es más rara de lo que pensamos

Solemos asumir, por lo que observamos, que la Tierra es un planeta rocoso, como otros muchos, en la «sombra» de una estrella amarilla y mediocre. Pero una hipótesis alternativa, llamada «la hipóteis de la Tierra excepcional», sostiene que quizás no estamos viendo con claridad lo que ocurre. Quizás una suma de casualidades hacen de la Tierra un lugar sumamente excepcional. Tanto como para la que la vida extraterrestre sea más rara de lo que pensamos y, por tanto, más improbable contactar con ella.

¿Es el planeta Tierra un lugar excepcional? - NASA/MODIS/USGS

Esta hipótesis sostiene que una serie de factores fortuitos, que son indispensables para el desarrollo de la vida y nuestra civilización, quizás no son tan fáciles de reproducirse en otros rincones de la Vía Láctea. Entre estos, hay todos los que uno pueda imaginar: en el desarrollo de la civilización ha influido que el Sol esté en la zona de habitabilidad de la Vía Láctea, a salvo del núcleo galáctico. En el Sistema Solar, para nosotros es clave la presencia de un planeta tan gigantesco como Júpiter, que con su gravedad nos guarda del impacto de residuos y asteroides.

También es importante el tamaño concreto de la Tierra y de su luna, que determinan multitud de cosas, como la aparición de una magnetosfera, la tectónica de placas o el fenómeno de las mareas. ¿Influye que en el cielo el Sol y la Luna tengan prácticamente el mismo tamaño?

La química característica de nuestro planeta y la frecuencia de fenómenos como glaciaciones, choques de asteroides y cometas es tal que ha marcado la evolución de la vida pero sin llegar a extinguirla. Pero, ¿será así en otros lugares? ¿Con qué frecuencia?

Además, la evolución de la vida está marcada por importantes sucesos que aparecieron por azar. ¿Con qué frecuencia ocurrirán en otros lugares estos eventos u otros que sean tan determinantes para la aparición de vida compleja y las civilizaciones? Sin la oxigenación de la atmósfera por parte de microbios, el desarrollo de las células eucariotas, la explosión del Cámbrico o la extinción de los dinosaurios, la humanidad jamás habría aparecido.

¿Y si no somos capaces de escucharlos?

La mayoría de los sistemas de búsqueda de vida inteligente rastrean estrellas similares al Sol. Pero, ¿y si están en otro lugar? Además, ¿cómo podemos saber cómo son las señales alienígenas? Podrían emitir a tasas extremadamente elevadas o bajas, quizás usando frecuencias o códigos que harían que nos pasasen desapercibidas o que nos parecieran ruido.

Según SETI, con un radiotelescopio tan potente como el Observatorio de Arecibo, con sus 305 metros de diámetro en el plato receptor, solo sería capaz de captar ondas de radio y televisión a distancias de 0,3 años luz, una distancia insuficiente para abandonar el Sistema Solar.

Detalle de las instalaciones del Observatorio de Arecibo - Alessandro Cai

Otra cosa sería que las señales enviadas por otra civilización estuvieran limitadas a un rango estrecho de secuencias y dirigidas a un punto concreto. En ese caso, la distancia a la que se captarían sería de cientos o miles de años luz. Pero, ¿cuán extenso es el espacio? ¿Por qué motivo apuntarían hacia aquí y gastarían su energía en hacerlo?

Otra opción es que las radiofrecuencias fueran un medio primitivo para transmitir información y que prefiriesen usar otros métodos, desconocidos por nuestra civilización a día de hoy.

No son muy comunicativos

Solemos dar por sentado que las civilizaciones alienígenas serían sociales y sociables. Pero, ¿y si vivieran como las abejas, formando un enjambre¿ ¿Y si hubieran trascendido una forma física y creado una inteligencia artificial global? ¿Y si habitaran en una realidad virtual, alimentada por la energía de las estrellas?

Otra opción es que los alienígenas nos parezcan tan alienígenas que no puedan comunicarse con nosotros. Quizás no comparten las matemáticas, o su lenguaje matemático (por no hablar del literal) es incompatible con el nuestro. Quizás su fisiología o su forma de pensar les impide comunicarse con nosotros. ¿Cómo nos comunicaríamos con seres que carecieran del concepto de individuo o que no se comunicasen por medio de palabras?

Fotograma de «La llegada». En la película se aborda el problema de comunicarse con extraterrestres - PARAMOUNT PICTURES

En este punto, varias opciones tratan de explicar una situación en la que los extraterrestres son científicos que nos observan, pero que, deliberadamente, no quieren intervenir, para estudiar la evolución de nuestra cultura y nuestro planeta. Pero, aparte de este supuesto interés científico, puede ser que el contacto entre civilizaciones tan distintas sea inherentemente peligroso (solo hay que repasar la historia terrestre), y que prefieran evitar riesgos.

La aparente paradoja de Fermi quizás no es tal, puesto que, a pesar de la inimaginable cantidad de estrellas y mundos que existen, el contacto con civilizaciones extraterrestres podría ser muy improbable por muchos motivos. Aunque algunos han sugerido que ni siquiera estamos preparados para contactar con aligenígenas, pocas preguntas resultan tan apasionantes. ¿Estamos solos en el Universo? Si no, ¿qué espacio ocupamos en esta realidad de escalas tan abismales?


Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente G.L.S., ¿Por qué no hemos contactado todavía con extraterrestres?, abc.es, 21/08/2018

https://www.abc.es/ciencia/abci-no-hemos-contactado-todavia-extraterrestres-201808202214_noticia.html

domingo, 26 de agosto de 2018

Alemania responde al Partido Verde: “No tenemos protocolos ante un posible aterrizaje alienígena”

Texto original:  Associated Press, Berlín, Alemania responde al Partido Verde: “No tenemos protocolos ante un posible aterrizaje alienígena”, lavanguardia.com, 18/08/2018 
Alemania responde al Partido Verde: “No tenemos protocolos ante un posible aterrizaje alienígena”

“Un primer contacto extraterrestre en territorio alemán es extremadamente improbable, según los conocimientos científicos actuales”, asegura el gobierno alemán

Recreación de extraterrestres (Xplora)

El gobierno alemán ha aclarado que no tiene ningún preparativo ante la eventualidad que extrarrestres aterrizaran en su territorio, según informa Deutsche Welle.

En respuesta a preguntas del diputado del Partido Verde Dieter Janecek, el gobierno alemán ha señalado que “no hay protocolos o planes ante un posible primer contacto con vida extraterrestre”.

El ejecutivo alemán añade que “un primer contacto en territorio alemán es extremadamente improbable, basándonos en el conocimiento científico actual”. Janecek ha hecho públicas estas afirmaciones del gobierno alemán en un artículo publicado este sábado.

Paralelamente, la agencia alemana de noticias DPA ha informado también hoy que el traductor alemán Lieven L. Litaer, basado en Saarbruecken, ha traducido el libro El Principito al klingon, el idioma ficticio que habla la raza espacial del mismo nombre de la saga Star Trek. El nombre de la obra en klingon, que se publicará en octubre, es Ta’puq mach.

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Associated Press, Berlín, Alemania responde al Partido Verde: “No tenemos protocolos ante un posible aterrizaje alienígena”, lavanguardia.com, 18/08/2018

https://www.lavanguardia.com/internacional/20180818/451362484159/alemania-extraterrestres-protocolo.html

domingo, 19 de agosto de 2018

La NASA da un nuevo paso para encontrar vida extraterrestre

Texto original:  La NASA da un nuevo paso para encontrar vida extraterrestre, sputniknews.com, 14.08.2018
La NASA da un nuevo paso para encontrar vida extraterrestre

CC BY-SA 2.0/Mat Hampson/Mat Hampson Follow NASA

Los especialistas de la agencia espacial de EEUU (NASA) están desarrollando un novedoso dispositivo que les ayudará en la búsqueda de vida extraterrestre en otros planetas, cuenta la periodista de la agencia Lori Keesey.

Según explica Keesey, la idea es crear unos robots planetarios que hagan lo mismo que hacen los biólogos en los laboratorios de la Tierra: estudiar muestras a través de un microscopio e identificar visualmente la vida microbiana en ellas.

El autor destaca que hasta ahora los vehículos exploradores de la NASA se limitaban a buscar biomarcadores o señales de vida que sugirieran la habitabilidad de un planeta.
Sin embargo, no se dedicaban a buscar vida en sí misma, de ahí que los nuevos robots supondrían un importante avance en la búsqueda de vida alienígena, señala.

Melissa Floyd, científica del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA y responsable del proyecto, contó que la vida existe incluso en aquellas partes de la Tierra donde los humanos no pueden subsistir. Así que no sería una conjetura desencaminada pensar que la vida también podría existir en Marte.


© FOTO: NASA'S GODDARD SPACE FLIGHT CENTER/BILL HRYBYK
Melissa Floyd, científica del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA y responsable del proyecto, con el minilaboratorio robotizado FISHBot
"¿Y si la vida evolucionó en Marte de la misma manera que en la Tierra? Definitivamente Marte fue bombardeado con la misma sopa de elementos químicos que la Tierra", explicó la científica.
De hecho, las moléculas que forman el ADN y el ARN para guardar y transferir información genética a nivel celular de todos los organismos vivos de la Tierra también fueron halladas en cometas.

El minilaboratorio robotizado de Floyd, llamado FISHBot, se dedicará a identificar bacterias y arqueas. Estos organismos son conocidos por habitar en distintos ambientes de la Tierra y se cree que fueron de los primeros en aparecer sobre nuestro planeta hace 4.000 millones de años.
La científica cree que conceptualmente el dispositivo podría ser desplegado como un robot independiente o como varios instrumentos sobre un vehículo explorador.

Para realizar las pruebas, se utilizará la técnica de hibridación fluorescente in situ (FISH, por sus siglas en inglés). Esta técnica se emplea para identificar la presencia o ausencia de ARN y ADN.
"Intento determinar si puedo hacer lo mismo con un robot. Ya que incluso hay fragmentos de secuencias genéticas altamente conservadas que vemos en todos los rincones de la Tierra, FISH será la herramienta capaz de detectarlas", dijo Floyd.
De acuerdo con ella, el reto es simplificar y automatizar el proceso para que las muestras puedan ser preparadas sobre las láminas, calentadas y rotadas automáticamente para su estudio bajo un microscopio. A su vez, el microscopio tendría que poner el foco muchas veces para ver en lo más profundo de la muestra.

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente La NASA da un nuevo paso para encontrar vida extraterrestre, sputniknews.com, 14.08.2018

https://mundo.sputniknews.com/espacio/201808141081196103-nasa-da-nuevo-paso-para-encontrar-vida-extraterrestre/

domingo, 12 de agosto de 2018

Alguien está llamando: Detectan una señal de radio extraterrestre procedente del espacio profundo

Texto original:  Alguien está llamando: Detectan una señal de radio extraterrestre procedente del espacio profundo, radiosantiago.cl, 8 Agosto 2018
Alguien está llamando: Detectan una señal de radio extraterrestre procedente del espacio profundo

El radiotelescopio canadiense CHIME detectó una misteriosa señal de radio procedente del espacio profundo en frecuencias inferiores a los 700 MHZ


Uno de los eventos más importantes para la especie humana será la detección de vida inteligente en otras partes del universo. Este tipo de “contacto” tendrá un profundo impacto en la cultura, la sociedad y la tecnología humana. La cuestión de cómo gestionar tal evento ha sido ampliamente discutida por los científicos. De hecho, la comunidad científica internacional acordó un “Protocolo de detección” en 1990, el cual establecía los pasos que un grupo de investigación debería tomar en caso de un contacto.

Pero no todos los científicos están del todo de acuerdo con este tipo de investigaciones ya que algunos creen que los mensajes enviados por extraterrestres desde el espacio podrían destruir la vida tal como la conocemos en la Tierra si no tenemos cuidado con la forma en que los leemos. Un estudio publicado en arXiv.org a principios de año exploraba cómo podemos leer y entender un mensaje procedente el espacio, y descubrió que sería imposible saber que un mensaje era peligroso antes de abrirlo. De hecho, los científicos advirtieron que los mensajes son tan peligrosos que sería más seguro simplemente descartarlos sin leerlos nunca.

Pero a pesar de las advertencias científicas, continúa la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Ahora, un radiotelescopio canadiense ha detectado lo que parece ser una extraña señal que proviene del espacio profundo.

Una nueva seña procedente de otros mundos

El radiotelescopio canadiense CHIME, en ingles Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment (Experimento Canadiense de Mapeo por Intensidad de Hidrógeno), ha estado rastreando señales de origen extraterrestre durante una semana y el pasado 25 de julio detectó una misteriosa señal de radio procedente del espacio profundo en frecuencias inferiores a los 700 MHZ.

El CHIME, ubicado en la Columbia Británica, recibió la señal ahora denominada FRB 180725A. Las extrañas ráfagas rápidas de radio (FRB por sus siglas en inglés) son emisiones de radio de milisegundos. Hace apenas una década que se rastrean las FRB y el CHIME se creó exclusivamente para captar esas señales del espacio profundo a partir de fuentes como explosiones de magnetoestrellas, agujeros negros y, por supuesto, civilizaciones extraterrestres muy avanzadas.


El CHIME detectó el FRB 180725A, seguido de señales de radio a frecuencias mucho más bajas a 400 kHz, que se confirmó que no se originaron en ningún lugar de la Tierra, por lo que su origen debía ser algún lugar indeterminado del universo. Los científicos también creen que lo que produjo la señal podría ser una civilización extraterrestre extremadamente poderosa.

Los investigadores del radiotelescopio canadiense CHIME dicen que cada vez que se recibe un FRB, ayudan a comprender el misterio de su origen.

“Estos eventos se han producido durante el día y la noche, y sus tiempos de llegada no están correlacionados con actividades conocidas in situ u otras fuentes conocidas”, dijo Patrick Boyle, autor del informe publicado en The Astronomer’s Telegram y gerente de proyectos de CHIME.

Por su parte, el físico Paul Scholz explicó que los FRB también actúan como mensajeros en todo el universo.

“Debido a que se propagan a través de una gran porción del universo, puedes aprender sobre el material que está entre las galaxias usando estos eventos”, explicó Scholz. “Básicamente, como una pequeña sonda que pasa [a través] del material entre nosotros y su fuente”.

El primer FRB fue informado por Duncan Lorimer y David Narkevic en 2007, que se cree que su origen es definitivamente extragaláctico. Desde entonces, muchos de esos FRB se han registrado con su origen generalmente fuera de la Vía Láctea. El último registrado fue en marzo por el radiotelescopio Parkes de Australia.


Sin embargo, junto con este nuevo descubrimiento son muchos los científicos que advierten sobre el peligro de detectar señales de origen extraterrestre. Es más, estas señales podrían ser una especie de caballo de Troya. Y la verdad es que hay formas sencillas en que un mensaje del espacio podría amenazar nuestro mundo. Podría sugerir que los alienígenas están a punto de destruir nuestro sol, y probablemente causen caos incluso si el mensaje no era cierto, o podrían destruir lentamente la vida en la Tierra, tal como nos dice el Apocalipsis bíblico.

Pero otras tecnologías ofrecen formas aún más avanzadas de destruir nuestro planeta. Podría venir en la forma de un virus informático que infectara las redes en la Tierra cuando descifráramos el mensaje, o una inteligencia artificial que luego podría hacerse con el control de nuestros sistemas informáticos. De nuevo, el afán científico por hacer nuevos descubrimientos podría llevarnos a la extinción, y además de la peor forma posible: procedente de otros mundos.

/psg

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Alguien está llamando: Detectan una señal de radio extraterrestre procedente del espacio profundo, radiosantiago.cl, 8 Agosto 2018

https://www.radiosantiago.cl/archivo/65173

domingo, 5 de agosto de 2018

Vuelve "ALF", el extraterrestre sabelotodo y más divertido

Texto original: Vuelve "ALF", el extraterrestre sabelotodo y más divertido, infobae.com, 1 de agosto de 2018
Vuelve "ALF", el extraterrestre sabelotodo y más divertido

Warner Bros. está buscando un escritor para encabezar la nueva versión protagonizada por el alien cubierto de pelo anaranjado proveniente del planeta Melmac


Warner Bros. Television está en las primeras etapas del desarrollo de una nueva versión de la serie con las desventuras de "ALF", un clásico de los '80.

Según Variety, aún no hay guionistas conocidos vinculados al proyecto.

Max Wright era Willie Tanner

Los Tanner, una familia de clase media de los suburbios en una cómoda casa, que incluye al trabajador social Willie (Max Wright), su esposa Kate (Anne Schedeen), sus hijos Lynn (Andrea Elson) y Brian (Benji Gregory), y Lucky/Suertudo, el gato de la familia

Alf significa "Alien Life Form" ("Forma de Vida Extraterrestre" o "Amorfismo Lejano Fantástico") y fue una serie de televisión estadounidense, que se emitió originalmente por la NBC entre el 22 de septiembre de 1986 y 24 de marzo de 1990.

Trabajan en el regreso de ALF en WBTV

Proveniente del planeta Melmac, aterrizó en la residencia de la familia Tanner. El famoso programa se emitió desde 1986 hasta 1990 durante cuatro temporadas y más de 100 episodios en NBC.

Warner Bros. TV no quiso hacer ningún comentario al momento, según reportó tvline.com.

"ALF" fue creado por Paul Fusco y Tom Patchett, con Fusco como guionista y productor de la serie, titiritero (utilizaba una mano para controlar la boca y la otra para uno de sus brazos) y realizaba la voz detrás del velludo personaje. La serie también contaba con los actores Max Wright, Anne Schedeen, Andrea Elson y Benji Gregory.

“Michu” Meszaros interpretó a Alf . Fue un artista circense, doble y actor húngaro.

Mihali "Michu" Meszaro fue uno de los actores que dio vida al extraterrestre.  Michu falleció a los 76 años el 12 de junio de 2016.




En 1996, se realizó la película llamada "Proyecto: ALF", dirigida por Dick Lowry y protagonizada por Paul Fusco, Miguel Ferrer y Martin Sheen. Fue la continuación del último episodio de la serie televisiva ALF después que la NBC la cancelara.


Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Vuelve "ALF", el extraterrestre sabelotodo y más divertido, infobae.com, 1 de agosto de 2018

https://www.infobae.com/america/entretenimiento/2018/08/01/vuelve-alf-el-extraterrestre-sabelotodo-y-mas-divertido/

domingo, 29 de julio de 2018

Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre

Texto original: Kenneth Chang y Dennis Overbye, Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre, nytimes.com, 26 de julio de 2018 
Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre

Por Kenneth Chang y Dennis Overbye

Ilustración artística de la astronave de la
Agencia Espacial Europea en busca
de agua líquida en Martes
 Credit ESA/INAF/Davide Coero Borga
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Por primera vez los científicos han descubierto un cuerpo de agua grande debajo de una capa de hielo en Marte. Dado que el agua es clave para la vida, el hallazgo ofrece un lugar nuevo y emocionante para buscar formas de vida fuera de la Tierra.

Científicos italianos que trabajan en la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea anunciaron que en la zona del polo sur marciano fue detectado un estanque líquido subterráneo de unos 20 kilómetros de diámetro —a diferencia de algunos puntos húmedos aislados avistados en el pasado— con ayuda de los radares de una sonda.

“Allí está el agua”, dijo Enrico Flamini, científico jefe de la Agencia Espacial Italiana durante la investigación, en una conferencia de prensa.

“Es líquida y es salada y está en contacto con rocas”, añadió. “Están todos los ingredientes para creer que puede haber vida o que se puede mantener si es que alguna vez existió vida en Marte”.

El cuerpo de agua parece ser similar a lagos subterráneos encontrados en la Tierra en Groenlandia y la Antártida. En las aguas gélidas y oscuras de estos lagos hay vida microbiana. El hielo en Marte también protegería al lago marciano de la radiación dañina que bombardea la superficie del planeta.

Durante años, “busca el agua” ha sido el mantra de la NASA y de la búsqueda de vida extraterrestre en general. Sin ella no puede haber vida como la conocemos. En los últimos años, esto ha llevado a la agencia especial a pensar en mandar sondas robóticas a las lunas de Júpiter o Saturno donde se sabe que existen océanos salados debajo de capas delgadas de hielo y donde los astrobiólogos creen que podría haber microbios o criaturas más complejas.

Marte ha sido uno de los sitios favoritos para imaginarse la vida extraterrestre debido a su cercanía con la Tierra: a finales de julio se encontrará en su punto más cercano de nuestro planeta en quince años, a unos 57 millones de kilómetros de distancia.

Aquelllas primeras ilusiones de ciencia ficción se desvanecieron cuando las primeras imágenes revelaron una superficie seca y con cráteres, un planeta aparentemente muerto. Sin embargo, mientras más se conoce de ese planeta más parece que sí tuvo un pasado con presencia de agua y posiblemente con vida. Sobre la superficie hay antiguos cañones, playas, cuencas oceánicas y volcanes gigantes cuyas erupciones posiblemente hayan avivado el planeta. Uno de los mayores misterios medioambientales de nuestros tiempos es qué le sucedió, y cómo, a esos cuerpos de agua.

Si la vida efectivamente surgió en esas condiciones primigenias, es posible se haya trasladado debajo de la superficie a medida que esta se enfriaba y resecaba. Y si Marte alguna vez estuvo repleta de líquidos, ¿estuvo repleta también de vida? Si los astronautas alguna vez caminan por las zonas arenosas, ¿estarán caminando sobre fósiles?

Una vista hacia el polo sur marciano con marcas
de colores sobre la zona donde se cree que
 se encuentra el estanque Credit Centro Científico
 de Astrogeología del USGS de la
Universidad Estatal de Arizona, INAF
Por ahora, los nuevos hallazgos no son suficientes para responder ese tipo de preguntas. “Podemos hacer conjeturas sobre cuáles son las condiciones y si estas fueron favorables”, dijo Flamini, pero “no decir mucho más”.

Roberto Orosei, coinvestigador en el instrumento de radar y el principal autor del estudio publicado el 25 de julio en la revista Science, dijo que no fue posible medir el grosor del lago pero que tendría que ser por lo menos de 900 metros para que los pulsos del radar rebotaran.

Según sus estimaciones podría contener unos cien millones de metros cúbicos de agua.

El instrumento MARSIS (Mars Advanced Radar for Subsurface and Ionosphere Sounding, en inglés) fue desarrollado y construido por los italianos para la misión europea y entró en la órbita marciana en diciembre de 2003. Una vez en funcionamiento envió datos inconsistentes e inciertos desde la región polar. Pero los científicos encontraron cómo reenviar la información hacia la Tierra y esta reveló que había reflejos en una zona triangular que fue sobrevolada varias veces por el instrumento. En el área de los reflejos, según modelos informáticos, las temperaturas rondan los -66 grados Celsius; dado que el agua es líquida a pesar de esa temperatura, lo más probable es que esté llena de sales.

Orosei dijo que los científicos buscaron posibles explicaciones alternativas que pudieran descartar que se trata de un lago, como hielo de dióxido de carbono, pero que eso no coincide con las observaciones del radar como sí lo hacen mediciones de los lagos subglaciales de Groenlandia o Antártida.

John Priscu, profesor de Ecología de la Universidad Estatal de Montana, estudia la biología antártica, donde la superficie es infértil pero lo que hay debajo sí es acogedor. Cuando Priscu y su equipo excavaron hacia un lago subglacial hace unos años encontraron microbios allí.

Priscu dijo que si es posible excavar un kilómetro debajo de Marte hacia el lago recién descubierto, seguramente allí también habrá vida. “He estudiado la vida glacial durante 35 años”, dijo, “y la hemos encontrado en lugares donde no debería existir según el modo en que pensábamos en la vida. Pero eso está cambiando”.

Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Kenneth Chang y Dennis Overbye, Un lago subterráneo en Marte aviva la posibilidad de vida extraterrestre, nytimes.com, 26 de julio de 2018

https://www.nytimes.com/es/2018/07/26/agua-marte-vida/

domingo, 22 de julio de 2018

La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre

Texto original: Magda Tagtachian, La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre, clarin.com, 19/07/2018
Personaje

La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre

Nathalie Cabrol, una francesa que trabaja para la NASA, busca en la cordillera claves de un enigma universal.

Nathalie Cabrol, en acción. La astrobióloga toma muestras de las lagunas de los Andes chilenos y bolivianos.

En su oficina cuelgan dos fotos enmarcadas, en apariencia, idénticas. En las dos impacta un paisaje desértico. La tierra roja. Muy árida. Rugosa. Y un par de elevaciones importantes. La imagen de la derecha pertenece al volcán Acamarachi, en los Andes chilenos. La de la izquierda es de Marte. La foto del volcán la tomó la astrobióloga Nathalie Cabrol, en una de sus últimas expediciones para la NASA. La de la derecha, la captó un robot de la Exploración Rover, en otra expedición, para la NASA.

Alta, espigada y físico de deportista, Nathalie habla inglés con acento francés. Tiene 54 años, nació en las afueras de París y desde hace más de dos décadas vive en Estados Unidos, adonde llegó con una beca de la NASA. Hoy dirige el Centro Carl Sagan para el estudio de vida en el Universo, y es la primera mujer en la historia de la institución en ocupar este cargo. El SETI, fundado en 1984 por el astrónomo y astrofísico americano Carl Sagan, tiene sus oficinas en Mountain View, a una hora en auto de San Francisco. Aquí, en un ambiente de concentración donde no vuela una mosca, trabajan unos 130 científicos. Investigan rodeados de maquetas de telescopios, fotos sistema solar y de galaxias y estrellas tan bellas como lejanas.

Cabrol en la sede del SETI, el programa de búsqueda de vida extraterrestre.

Hace poco más de un año, Nathalie estuvo en los Andes chilenos. Sus ojos se encienden cuando cuenta cómo trepó el volcán Acamarachi, a casi 6 mil metros de altura. Hizo cumbre, se calzó su traje de buzo y se sumergió en la laguna que se forma en el cráter. Se bancó la escasez de oxígeno y extrajo unas cuantas muestras del cauce, a 4 °C. Con esos elementos, Nathalie salió a la superficie feliz. Son datos que procesará para entender cómo pudo ser la vida en Marte, hace millones de años.

¿Cómo terminó en los Andes para relacionarlo con la vida en Marte?

En los ’90 resonaba la idea de que, en el pasado, habían existido lagunas en Marte. Ahora son lagunas secas. Eso hizo preguntarme cómo explorar aquellos terrenos, sin tener que ir hasta Marte. Me seleccionaron para la Exploración Rover, que mandó sondas al planeta rojo, y de la cual aún soy miembro. Con un grupo de científicos investigamos si Marte era habitable. Si hubo vida ahí y cómo lo reconoceríamos hoy. Una Navidad fui a Francia de visita, y mi papá –que sabía que me gustan los documentales– puso en la TV un video del explorador Nicolas Hulot (ahora ministro de Transición Ecológica y Solidaria en Francia). Mostraba a Hulot en pleno cruce del desierto de Atacama. Escalaba el volcán Licancabur, en los Andes, límite de Bolivia y Chile. El Licancabur contiene, en su cráter, uno de los lagos más altos del mundo: 5.913 metros sobre el nivel del mar. Lo miré a mi marido y le dije: “Acá tenemos que ir”. El paisaje es completamente desértico y con lagunas, como debió haber sido en Marte, antes de que el clima las hiciera desaparecer. Volví a Estados Unidos y redacté el proyecto de cuatro hojas para la NASA: ir a estudiar esos volcanes, entender el entorno y descubrir cuál fue el efecto de la radiación en ellos.

Objetivo: microbios. Este análisis es clave para entender cómo se dio la vida en Marte.

¿Esta parte de los Andes es hoy como Marte era antes?

Estudiamos si el tipo de vida que hay allá pudo haberse dado en tiempos pasados de Marte. Hay coincidencias. En estas áreas hubo mucha evaporación y temperaturas muy extremas. Entonces, desde el 2000, viajamos todos los años y tomamos muestras. Mi esposo es hidrólogo y montañista. Él me enseñó a escalar y yo, que soy buzo, me sumerjo en el lago para tomar las muestras. Pasamos tres o cuatro días en el campamento en altura con un grupo de gente. Y de tres a seis semanas en la zona. Llevamos laboratorios portátiles y teléfono satelital. La última vez, tomamos muestras en el volcán Acamarachi, en Chile, de 5.950 metros de altura. Queda a 40 kilómetros de Argentina. Desde el campamento hemos visto unas tormentas eléctricas fabulosas del lado argentino.

¿Qué relación existe entre la vida pasada en Marte y la búsqueda de vida inteligente extraterrestre?

Es que yo estoy usando dos sombreros a la vez (ríe). Por un lado, apunto a explicar cómo los microorganismos o microbios sobrevivieron durante cuatro millones de años en Marte. Y, por el otro, buscamos vida inteligente extraterrestre. Y, lo más importante: buscamos la relación entre estas dos áreas. Me valgo de muchas disciplinas para responder una sola pregunta: ¿hay vida inteligente más allá de la Tierra?

¿Considera a los microbios vida inteligente?

Cualquier especie que haya sobrevivido cuatro millones de años tiene que tener cierta inteligencia. Definimos “inteligencia” por el modo en que reaccionamos, que nos organizamos, que vivimos o que actuamos. Sabemos que los monos, gorilas, chimpancés, delfines, ballenas y pulpos son inteligentes por la estructura que usan para comunicarse entre sí. Desde SETI investigamos cómo usar esa estructura o lenguaje para tratar de comunicarnos con especies extraterrestres.

Cabrol, en las aguas de una laguna andina para tomar muestras del fondo.

Todo depende de cómo definamos inteligencia, entonces.

Inteligencia es la conciencia que se tiene del entorno. Cuando se transforma en algo más, por ejemplo tener más espacio para sobrevivir, aparece la inteligencia. La inteligencia se adquiere con la evolución.

Cuanto más tiempo pase, ¿más posibilidades hay de encontrar vida inteligente?

Sí y no. Por un lado, para que haya vida compleja, me refiero a los animales, es necesario que pase tiempo. Porque el tiempo es evolución. Pero el tiempo también trae asociado eventos de azar como choque de asteroides, trastornos climáticos, erupciones o catástrofes. La vida simple (microorganismos y bacterias) es anterior y mucho más común. Es decir, más abundante en el Universo. Te apuesto que los microbios están por todos lados. El problema es que los microbios no construyen telescopios ni arman misiones espaciales.

Entonces, ¿será difícil encontrar vida inteligente compleja en el Universo?

Tomará más tiempo. Y eso posibilita que haya más eventos azarosos. Además, hay que ver si ellos, las especies inteligentes, también nos están buscando. Si son capaces de construir telescopios o de viajar en el espacio. Y, probablemente, no pensarán ni se verán físicamente como nosotros.

Proyecto SETI: fue fundado por Carl Sagan y su sede está en California. Con estos radiotelescopios tratan de captar señales inteligentes del espacio.

¿Podría, algún día, aparecer un E.T. o “marcianos”, o es un disparate?

Podría ser. Cuando vos y yo éramos chicos, sabíamos de Marte, Saturno, Júpiter y los planetas que veíamos con el telescopio. Luego, cuando yo tenía cinco años, vi caminar a Armstrong por la superficie lunar. Trajeron rocas. Y eso nos permitió estudiar ese lugar. Luego, hubo otras misiones espaciales. Más tarde, se desarrollaron telescopios muy potentes. Y se descubrieron los primeros planetas fuera del sistema solar. Hoy sabemos que hay muchos más planetas que estrellas. Habría, en promedio, unos cuatro planetas por estrella. O sea, tendríamos 400 billones de planetas. De ellos, un 10 % estaría en la “zona habitable”.

¿Es decir que hay alta probabilidad de que haya vida afuera?

El carbono, el hidrógeno y el oxígeno son los ladrillos de la vida. Y resultan muy, pero muy abundantes en el Universo. Hace billones de años, estos elementos se combinaron en la Tierra y dieron origen a la vida. Nadie sabe cómo fue, pero sucedió. Luego, la Tierra desarrolló microorganismos muy chicos, vida muy simple que estuvieron presentes durante el 75 % de la historia del planeta. Y, de repente, por alguna razón que todavía tiene que ser comprendida, irrumpió la vida compleja. Por ejemplo, los dinosaurios. Pero esto ocurrió muy tarde, recién en los últimos 500 millones de años de la historia de la Tierra.

¿Cómo serían esos otros seres inteligentes en el Universo?

Para contestar esa pregunta, hay que preguntarse por qué nosotros nos vemos así. La naturaleza siempre responde a su entorno, a su ambiente. Nuestro esqueleto responde a la gravedad. La palabra clave es coevolución: vida y entorno. La vida evoluciona hacia un modo más complejo. Es más ocasional que la vida simple. Pero compensa. Es decir, somos pocos pero tenemos un cerebro y capacidad para tratar de entender a otras especies. Nuestra habilidad para encontrar a otras especies también depende de cuánto tiempo lleven esas otras especies existiendo. Y de si ellas nos están buscando, o no.

¿Puede ser que ellos no quisieran buscarnos?

Las civilizaciones pueden estar visibles o pueden desaparecer. Básicamente por dos razones. La primera es que se destruyen a sí mismas. Destruyen el entorno. Y la otra: se vuelven muy, pero muy inteligentes. Aprenden a vivir en armonía con el entorno. Se vuelven invisibles para el espectro de ondas electromagnéticas con que los buscamos. Además, en astronomía, la distancia significa tiempo. Una estrella que vemos hoy, quizá ya se apagó hace millones de años. Probablemente, en el Universo, seamos algunas cuantas civilizaciones. Pero tendríamos que estar buscándonos unos a otros en el mismo tiempo-distancia para encontrarnos. Y también pensar que, en el otro planeta, realmente quieran hablarnos. Si yo fuera ellos, no lo haría. Como planeta, estamos en plena crisis de la adolescencia.

¿Necesitamos madurar como planeta?

Las especies son nuestro futuro y todavía no asumimos que tenemos responsabilidades. Disponemos de aparatología o tecnología inteligente, pero no entendimos que hay que usarlas responsablemente. Comprender que somos parte de la biósfera. Nuestro planeta no está en riesgo porque el planeta se adaptará solo. Los que estamos en riesgo somos nosotros, que volvimos peligroso el medio ambiente. Si no podemos protegerlo, el medio ambiente se va a ir y nosotros nos iremos con él. Nuestra población tal vez sea tres veces mayor de lo que la Tierra puede aceptar para sostenernos. Hemos empezado a agotar las fuentes del planeta. Y la tecnología no lo puede compensar.

¿Cree en Dios? ¿Cuál es el origen del Universo?

No soy religiosa pero sí espiritual. La religión es dogma. Y la ciencia, en cambio, está para ser cuestionada. Como científica me interesa la religión porque es otra hipótesis. Se puede estudiar la teoría religiosa con métodos científicos.

¿De dónde surge su espiritualidad?

Así como toda la vida quise ser astrónoma, mi espiritualidad siempre estuvo y está conmigo. No la puedo separar.

Ser científica y una persona espiritual, ¿resultan opuestos?

Para nada. La espiritualidad es cómo percibimos el mundo. Estar vivo es ser una persona espiritual.

¿Tiene miedo a algo?

No. Soy una exploradora.


Nota Texto reproducido solo con propósito educativo.

Fuente Magda Tagtachian, La científica que investiga en los Andes la vida extraterrestre, clarin.com, 19/07/2018

https://www.clarin.com/viva/cientifica-investiga-andes-vida-extraterrestre_0_BkChdHR7Q.html